Laura Casabé consigue aunar con éxito un thriller un tanto fantástico con la comedia negra con el fin de sorprendernos con una sátira al snobismo, el 'postureo' y el elitismo que tanto caracterizan a muchas de las personas que se mueven por el mundo del arte. Para ello se vale de nuestro protagonista el señor Benavidez hijo de un famoso artista de renombre y, para más inri, está casado con una hermosa promesa de la pintura mientras él es un 'mero' profesor de plástica. El detonante surge cuando, una noche después de discutir con su bella y talentosa mujer, pide asilo a su psiquiatra, también coleccionista de arte y se lleva con él una valija. No es hasta la mañana siguiente cuando descubrirá la siniestra verdad; se encuentra en una residencia donde artistas participan para ampliar sus habilidades creativas. La película hace gala de una forma descarnada de atacar el snobismo, y las pretensiones de las personas del mundo del arte (perfectamente trasladables a cualquier otro ámbito que saque a relucir ese rasgo humano), lo que se convierte en el corazón y motor del largometraje. Quizá sea que tengo debilidad por lo extravagante, pero me agrada la mezcla de muerte y arte que podemos observar en el film de Casabé, su gran habilidad narrativa que consigue engañar al espectador, logrando mantenernos en vilo hasta el final. Esta película posee una mayor carga siniestra que el cuento homónimo de Samantha Shweblin,logrando una atmósfera angustiosa a la que contribuye el trabajo interpretativo. Desde luego no podemos decir que sea un retrato realista de la sociedad, pero sí podemos ver en ella la sátira de un mundo perfectamente reconocible.
El giallo es un subgénero del cine de terror del cual llegan a producirse con suerte anualmente dos o tres películas a lo sumo. Desde que el maestro italiano Dario Argento estrenara 'Giallo' en 2009 no llegan a 20 el número de producciones de este subgénero estrenadas mundialmente y donde solo destacan títulos como las belgas 'Amer' en 2009 y 'L'étrange couleur des larmes de ton corps' en 2013 o la británica 'Berberian Sound Studio' en 2012. El argentino Luciano Onetti resucita el giallo mas clásico o vintage, en 'Sonno Profondo' mediante un atosigante primer plano subjetivo, constante y casi único, las andanzas de un pervertido y enfermizo asesino convertido en presa. Un ejercicio de estilo y de puesta en pantalla brillantemente realizado capaz de transportar al espectador a mediados de los años 70, donde la película a la que homenajea y mucho, 'Profondo Rosso', aterrorizaba a propios y extraños con sus explícitas muertes. Producida, escrita, dirigida e interpretada por el propio Luciano Onetti, que también se encarga de la fotografía y la música, nos sitúa en un primer plano subjetivo del asesino a través única y exclusivamente de sus manos. Embutidas estas en guantes de cuero granate seremos testigos de como nuestro killer, Locri (Luciano Onetti), asesina a Miele (Daiana Garcia) una joven brasileña que vive sola en su apartamento. De regreso a casa, alguien pasa un sobre con fotos bajo la puerta donde se ve claramente a Locri asesinando a Miele. Junto a las fotos, una dirección. Giallo clásico dirigido con mucho mimo por alguien que se nota ama el genero desde muy adentro, muy pero que muy alejado de variantes como el neogiallo, el giallo noir, etc con homenajes claros a la citada antes 'Profondo Rosso' y también a 'Quatre mosche di velluto grigio' de 1971 o 'L'uccello dalle piume di cristallo' de 1970.
Al contrario que en su segunda película, 'Francesca', en 'Sonno Profondo' Onetti priva a esta de cualquier tipo de dialogo o interacción entre dos personajes lo cual hace mas perturbadores todas sus imagenes. Sus silencios solo están llenados por la banda sonora o por efectos de sonido idénticos a la época en que es situada la acción, años 70. Aunque su titulo o inicio pueda recordarnos a 'Profondo Rosso', 'Sonno Profondo' se desmarca como producto único al poco de empezar cuando Locri recibe las fotos y la trama arranca definitivamente hasta el final sin una sola pausa ni detalle a ser analizado. La casi ausencia de diálogos permite al espectador centrarse totalmente en las imagenes, donde Onetti hace de la escasez una virtud y le saca un partido extraordinariamente 'anticuado' a todas sus localizaciones. El hospital y los alrededores es algo magnifico. Con un estilo conscientemente setentero y vintage ya desde sus créditos iniciales, un amante del genero puede dudar entre si esta viendo una imitación moderna barata o un homenaje al giallo mas puro creado por los grandes realizadores italianos. La duda persiste poco tiempo pues como digo ya en sus primeros compases, en los créditos, esos colores saturados, iluminaciones hiperrealistas y el tono envejecido o grano de película que Onetti aplica no dejan lugar a dudas de que el homenaje esta presente y también, unas ganas enormes de devolver al giallo a las carteleras de todo el mundo. Es exactamente lo mismo que hizo en su momento Tarantino con su amor al cine de artes marciales y al western. 'Sonno Profondo' es un giallo moderno vestido como un clásico que bebe, valga la redundancia, de los mejores clásicos de este subgénero (Bava, Argento) ya que cumple a pies juntillas todos y cada uno de los tips que debe poseer un buen giallo: un asesino en serie enfermo o pervertido traumatizado por un hecho de la infancia, un misterio final, asesinatos originales coreografiados y mostrados explícitamente además de los guiños a los maestros con los guantes de cuero, los macabros muñecos de porcelana o los primeros planos subjetivos de cuchillos, cuchillas, ojos, manos o cualquier otra parte del cuerpo. En ese sentido la ópera prima de Onetti es notable pero, además de eso, 'Sonno Profondo' posee una ausencia de diálogos que la hace mas enigmática aun si cabe y también de rostros, pues el 75% son todo primeros planos subjetivos de las manos de Locri o cuando este levanta la cabeza y mira al horizonte. A los no fans del giallo esta película puede parecerles tediosa, aburrida y que apenas muestra nada pero a los que amen este subgénero aceptaran de buen grado los homenajes constantes y esa variante de rodar todo el filme sin palabras y en un casi continuo POV del asesino. Estrenada hace dos años 'Sonno Profondo' fue el punto de partida de Luciano Onetti para que, estimulado por las buenas criticas recibidas, se lanzara con otro giallo: 'Francesca'. Personalmente y vistas las dos, me considero mas fan de su segundo trabajo, quizás algo mas 'comercial' o con una trama mas convencional pero mas consistente y menos novicia. Si 'Sonno Profondo' no os convence ni aun siendo amantes de este subgénero, probad con 'Francesca' y comprobareis que si ahora mismo hay un director que domina esta genero, ese es el argentino Luciano Onetti.
Coproducción hispano-argentina dirigida por Cesc Gay, un cineasta que hasta hoy no había conectado conmigo, ni en, la para mi sobrevalorada 'En la Ciudad', ni en la correcta 'Una pistola en cada mano'. En cambio en esta ocasión si lo ha conseguido, y de qué manera. El guión está escrito a dos manos por el propio Cesc Gay y Tomàs Aragay, y también cuenta con la música de Nico Cota y los impagables acordes de la guitarra de Toti Soler. Tomás (Javier Cámara) vive en Canada, y emprende viaje hacia a Madrid para visitar a su amigo de la infancia, Julián (Ricardo Darín), enfermo de un cáncer de pulmón y que vive acompañado de su fiel y entrañable perro Truman. Ambos, en plena madurez afrontan cuatro días que para ellos serán inolvidables. Más que una visita sera una despedida, ya que la enfermedad de Julián se está extendiendo, y este probablemente sea su ultimo encuentro. Hablar de la muerte
no es fácil. Cuando llegas a la madurez, empiezas a convivir con la
muerte. La muerte empieza revolotear alrededor tuyo, ya sea en perdidas
de abuelos, de padres, de amigos o de compañeros. Son situaciones para
las que no estamos preparados y nos resulta muy dificultoso hablar sobre
ello, sobre la muerte. En esta ocasión Cesc Gay consigue hacerlo
de manera sencilla y cotidiana, sin caer en dramatismos ni
sentimentalismos lacrimógenos. El director consigue explicar esta
historia de manera natural y contenida. Pero mas que sobre la muerte, en
realidad esta película habla sobre la amistad. La amistad entre dos
hombres. La amistad entre un hombre y su perro. La amistad.Para
conseguir que la cinta funcione de manera precisa, Cesc Gay se
apoya en las inmensas interpretaciones del dúo protagonista que exhibe
una química brutal en pantalla. No vamos a descubrir ahora a Ricardo Darín, pero creo que aquí realiza una de las mejores actuaciones de su carrera. Darín
lleva el peso de los diálogos, pero también consigue con un pequeño
gesto emocionarte y ponerte un nudo en la garganta. Pero es que su
compañero de reparto, Javier Cámara, se coloca a su mismo nivel con un registro totalmente diferente. Cámara
actúa desde los silencios y sobre todo desde esas miradas tan suyas,
tremendas, y que lo dicen todo, no hacen falta palabras. No me extraña
que la pareja protagonista ganara el galardón de mejor actor en el
Festival de San Sebastian, es mas, creo que el Goya lo tienen asegurado
alguno de los dos, y personalmente espero que que lo vuelvan a
compartir. Ambos lo merecen. En resumidas cuentas, con un guión eficaz,
una dirección estupenda y unes actores en estado de gracia, nos
encontramos ante la mejor película española del año. Creo (y espero) que arrasara en los Goya.
Lo Mejor: Sin ninguna duda, el dúo que forman Ricardo Darín y Javier Cámara. Excepcionales interpretaciones.
Lo Peor: No es una película perfecta, pero no le encuentro ningún defecto.
Una oda al giallo, una fiesta para los ojos, eso es la segunda propuesta fílmica de los hermanos Onetti tras el mediometraje de hace dos años recibido con agrado por la critica internacional, 'Sonno Profondo'. Siguiendo el patrón de la novela clásica policíaca, el arranque de la historia lo ponen una serie de sangrientos crímenes que parecen seguir un curioso ritual relacionado con la Divina Comedia de Dante para librar a la ciudad de las almas impuras. Dos detectives, Bruno Moretti (Luis Emilio Rodríguez) y Benito Succo (Gustavo D'Alessandro), serán los encargados de descubrir al culpable que hay tras estos espantosos y extraños crímenes. Tras comenzar la investigación, Moretti cree los sucesos tienen algún tipo de relación con el secuestro y la desaparición de la hija del poeta Vittorio Visconti (Raúl Gederlini), Francesca, de la cual no se sabe nada hace 15 años. Al igual que en su primer trabajo, los hermanos Onetti se reparten las tareas de la misma manera, Nicolás produce bajo Guante Negro Films mientras que Luciano escribe y dirige esta original, granulada y barroca oda al giallo de una forma magistral. Es imposible que los fans de este tipo de género se sientan decepcionados con 'Francesca' pues sigue a pies juntillas todos los estereotipos y reglas que han llevado a este subgénero de terror a ser considerado uno de los mas respetados en todo el mundo gracias a sus creadores italianos, Argento, Fulci, Bava o Martino. Luciano demuestra tener unos conocimientos sobre el giallo que sobrepasan a cualquier otro burdo intento que se pueda realizar hoy en día, hasta los créditos iniciales y finales son una maravilla.
La historia, la puesta en escena, el guión, la partitura musical, todo, unido a clichés clásicos del giallo como la resaltación de cromas rojos o verdes, el no descubrimiento del/la culpable hasta el final y que, pese a intuirlo por eliminación, no deja de sorprender, crudeza y vistosidad en los asesinatos aprovechando al máximo el poder de las imágenes, planos cortos de objetos y partes del cuerpo, etc. Todo en 'Francesca' esta cuidado hasta el mas mínimo detalle, incluido un doblaje al italiano que le da el toque setentero perfecto para creer que estas viendo una película de aquella época y no de ahora. Al terminar la proyección, no os quitareis de la cabeza frases como: 'Mamma io voglio giocare con té' o 'Per me si va ne la città dolente'. Es mas, durante muchos momentos del filme uno tiene la sensación de que hay cierto tono cómico en muchos de los homenajes y referencias a los grandes clásicos del giallo mas representativos. Como buen amante de este suculento subgénero italiano, Luciano Onetti compone una banda sonora magnética, casi hipnótica incluso, con sonidos psicodélicos, barrocos y obsesivas percusiones que demuestran hasta que punto el realizador argentino ama el giallo. Si finalmente os decidís a verla, esperad a la escena post créditos finales. Giallo puro...y duro.
Lo reconozco, tengo debilidad por el cine sudamericano. Me apasionan sus maneras de ver la vida y porque no decirlo, sus acentos tan eróticos. Salvo los films de Cantinflas y alguno que otro mas que pudiera ver durante mi vida no me había interesado por el cine latino en ningún momento. Eso cambio el día que descubrí 'Nueve reinas'. Mexicanas, colombianas, venezolanas, he visto a día de hoy casi de todos los países, incluso peruanas y ninguna de ellas salvo las argentinas, han sabido cautivarme de tal manera. Sera su acento como dije? Su manera de enfocar la vida? El espíritu porteño? Su buen hacer para el cine? Cualesquieran que sean los motivos que hicieron reaccionar al cinéfilo que llevo dentro para adentrarme en su cine, les estoy muy agradecido. En este top encontrareis que todas son relativamente films modernos, no hay nada de los años 90 hacia atrás, por el momento claro esta. Dadme tiempo. Tengo pendientes muchas y no crean que va a pasar mucho tiempo para que pueda hacerlo. Amo a Argentina y su cine. Con pasión. Aquí tenéis mi TOP 5 de las mejores películas argentinas vistas en mi vida, espero lo disfruten y dejen algún comentario, saludos!
5 - Moebius - Gustavo Mosquera - 1996
7/10
Film de intriga creado a
partir de un relato de 1950 escrito por Armin JosephDeutsch, 'A subway
named Moebius' producido, adaptado e interpretado por estudiantes de la
Universidad del cine de Buenos Aires en 1996. Un tren completo lleno de
pasajeros del metro en la ciudad argentina desaparece sin dejar rastro
desencadenando así un misterioso e incomprensible error en los paneles
de control donde en vías supuestamente vacías estos siguen mostrando el
paso del tren volatilizado. Simple y efectivo. No da para un largo de
dos horas ni mucho menos, por ello su duración de 88 minutos es algo que
la hace más llamativa, atractiva y jugosa para muchos a la hora de
elegir qué película ver. Ciencia ficción provocadora y que plantea
muchos caminos, incita al espectador a rebanarse los sesos intentando
averiguar que ocurrió con el tren desaparecido. Moviéndose entre túneles
y con un ambiente bizarro donde unos diálogos más que sencillos copan
las primeras escenas el film se desarrolla a un buen ritmo, a los 20
minutos ya tenemos el pastel en la mesa con las velas sopladas. La
música que acompaña todo el metraje potencia el efecto de estar
encerrado y bajo tierra resolviendo un misterio que a priori parece
increíble así que quitando esos 20 minutos iniciales nos resta casi 1
hora para sacarle todo el jugo a las teorías mas locas, muy recomendable
para fans de la ciencia-ficción. Quizás su final sea algo confuso y
difuminado pero no deja de ser interesante: el tramo final es muy
atrapante, donde todo tiene una explicación, acepta un segundo visionado
con más interés aun si cabe. Encaja a la perfección es una sesión doble
con la cinta de reciente estreno que tuve la oportunidad de reseñar
para este blog, 'Coherence': allí era el gato de Schrodinger y aquí es
la cinta de Moebius. Incluso con 'Dark city', o las matemáticas 'Cube' o
'Pi'. Poco presupuesto pero bien invertido, estética años 80-90, una
buena historia detrás, banda sonora y fotografía impecables son las
mejores bazas de 'Moebius', un must see amateur argentino para todos los
aficionados a la ciencia-ficción. Lo peor son sus actuaciones pero...
¿a quién le importa cuando hay un producto tan efectivo delante de sus
ojos?
4 - Martín Hache - Adolfo Aristarain - 1997
7/10
Preparaos
un buen sillón, vuestra bebida favorita doble, recostad los pies y
disfrutad de dos horas que os dejaran perplejos. 'Martín Hache' es la
primera de este top donde se cuenta una historia de no ficción tras la
policial 'Nueve reinas', el thriller 'El secreto de sus ojos' y la
comedia 'Relatos salvajes'. Un joven argentino llamado Hache (Juan Diego
Botto) tras sufrir una sobredosis viaja a Madrid para pasar un tiempo
con su padre, Martín Echenique (Federico Luppi) que se encuentra
trabajando en el guión de su próxima película. Allí conocerá a Dante
(Eusebio Poncela) el mejor amigo de su padre y a Alicia (Cecilia Roth),
la nueva novia de este. Simplemente perfecta y perfectamente simple.
Brillante y llena de chispazos que brotan en todos sus diálogos. Alcanza
la perfección cuando estos provocan reflexiones y ganas de retener
tantísimas grandes frases y la sencillez dentro de su historia tan
básica, la relación de un padre y un hijo. Su director, Adolfo
Aristarain supo encontrar el tema perfecto donde enfocar muchos de sus
pensamientos y razonamientos, lo cual no le quita ni un ápice de interés
sino todo lo contrario, nos da una visión diferente a la que pueda
tener cada uno, buena, mala, peor o diferente lo que queda claro es que
Aristarain está en espíritu dentro de cada dialogo y cada frase
lapidaria. Cuatro actores y un guión, un gran guión. Botto, Luppi, Roth y
Poncela están brillantes, Poncela y Roth parecen haber nacido para sus
papeles, sobretodo la primera que está impresionante de verdad, de
levantarse y aplaudir. He visto esta película más de una vez por la
brillantez de sus diálogos, y hace poco pude ver 'Maps to the stars'. No
digo que sean iguales, pero 'Martin Hache' parece una versión
latinoamericana trágica de la vida de un director de cine en pleno
proceso de creación, con un hijo intentando dejar las drogas y una
amante enganchado a ellas con el añadido de tener un mejor amigo gay.
Pero más allá de eso tenemos a un chico que se llama igual que su padre y
al que este le puso (H) entre paréntesis para diferenciarlo de él, de
ahí el Martín Hache, un chico adentrado totalmente en la búsqueda de una
motivación por la que empezar a entender su existencia, algo que
encienda el interruptor de cuál es su fin en la vida pasando una
temporada con su padre, un famoso director de cine que reniega de su
pasado y no quiere volver a pisar su país natal, Argentina. Experto en
todo, narcisista e insoportable hasta el punto de no querer convivir con
nadie por miedo a que se pudra como bien le dice a Roth. Ella, la musa,
la expresividad hecha mujer y su adicción a la cocaína, capaz de
aguantar todos los sarcasmos, indirectas e insultos pasivos del director
con tal de no dejarlo solo, de seguir junto a él porque lo ama y no
puede vivir sin él. Como timón que ejerce de guía soltando frases
envenenadas llenas de verdades que duelen, Dante, un amigo que a todos
nos gustaría tener, alguien capaz de analizar por ti tu realidad y
dártela masticada para que elijas, una barbaridad de personaje y de
interpretación. Hace 17 años que se realizó este filme y a día de hoy
consigue mantener frescas toda y cada una de sus frases. Imprescindible.
3 - Relatos Salvajes - Damián Szifron - 2014
7.5/10
La
mas actual de este top 5 es la reciente producción de estreno mundial
dirigida por Damián Szifrón, 'Relatos salvajes'. A estas alturas habréis
oído o leído maravillas de ella: todas son ciertas. Difícil top este
argentino puesto que para mi cualquiera de las tres citadas de momento
puede ser sin problemas top 1. Relegarla al top 3 se debe a la madurez
que ya tiene la cinta de Campanella, un film visto por bastantes más
personas que esta y que sigue siendo un referente a nivel mundial como
lo pudo ser 'Seven' en su momento y no, no exagero. En 'Relatos
salvajes' tenemos 6 historias a cual más negra y retorcida que la
anterior, capaces de sacarte esa sonrisa cómplice y culpable a la vez.
Curiosamente también aparece Ricardo Darín protagonizando la que para mí
es la mejor historia de las que hay, 'Bombita'. Hablé de ella hace poco
en las crónicas de la 47 edición del festival de Sitges el día que la
pasaron en Auditori y al igual que lo comenté en aquella ocasión, lo
vuelvo a hacer ahora porque creo que es algo remarcable y que cabe
destacar antes que contar las excelencias de la película. Me refiero a
la banda sonora de Gustavo Santaolalla, que vuelve a mostrar una vez más
el gran compositor que es. En serio, prestad mucha atención a sus
composiciones exclusivas para el film, no tienen desperdicio. En
concreto en la historia de Darín podréis oír notas muy particulares
oídas en otras de sus composiciones para películas como 'Amores perros' o
'Babel'. Las 6 historias son las siguientes: 1. PASTERNAK: La más corta
e impactante, como una gran bofetada para que no te acomodes en la
butaca y prestes mucha atención a lo que está por venir. 2. LAS RATAS:
La mas irónica y retorcida. Oscura. Negra. Aquí es donde Szifrón te saca
esa sonrisa cómplice y a la vez culpable que decía antes. 3. EL MAS
FUERTE: Sbaraglia al mando. La explosión del hombre tranquilo. Una vez
en situación vistas las 2 anteriores la tercera historia además de ser
algo más larga produce una sensación en el espectador como la de un
engranaje mecánico, intuyendo que va a pasar y disfrutando de ello,
queriendo más y más. 4. BOMBITA: La mencionada historia de Darín. Un
tipo correcto al que le hinchan las pelotas de mala manera y en el cual
nos vemos reflejados muchos. La mejor historia con la mejor canción del
film. 5. LA PROPUESTA: La más cruel sin duda. Si 'Ratas' es retorcida y
graciosa, aquí la crueldad y cinismo sobrepasan límites insospechados.
La reacción del padre al final es de lo mejor que he visto en mucho
tiempo. Con un par. 6: HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE: La historia de
cierre es quizás la más floja ya que después de ver tan magnificas
historias a cual más delirante y con un in crescendo fantástico se nos
presenta como la menos radical pero igual de 'simpática'. No os podéis
perder esta brillante comedia argentina que sin duda dará que hablar a
lo largo del año. Un must see sin peros. 100% culpable y 100%
disfrutable.
2 - El secreto de sus ojos - Juan José Campanella - 2009
8.5/10
Si Bielinsky aún viviera, sería el 'rival' más duro para Campanella en cuanto a directores argentinos, de eso estoy más que seguro. Solo dos films argentinos se han llevado el Oscar en la historia del cine y 'El secreto de sus ojos' es el último en hacerlo, compitiendo con 'The White Ribbon' de Haneke o 'Un prophète' de Jacques Audiard. Estamos ante un thriller brillante factura con elipsis temporales situado a mediados de los años 70. En ella se nos cuenta la historia de Benjamín Esposito (Ricardo Darin), un retirado oficial de juzgado ahora escritor y obsesionado con un crimen que investigó hace 25 años, el cual intenta reflejar en su próxima novela. Esta se podría considerar la trama principal pero difiero mucho de ello. 'El secreto de sus ojos' es mucho más que un simple asesinato, considero a este el motor principal que hace tomar decisiones al resto de personajes, la válvula que enseña tanto a Esposito como a los demás las consecuencias de tomar el camino erróneo, de no atreverse a decidir cuando el tren, y nunca mejor dicho, se está marchando. La escena final es una muestra de ello. Siendo el asesinato una subtrama, importante y esencial eso sí, conoceremos el amor en silencio que vive Esposito hacia a una compañera de trabajo, Irene (Soledad Villamil, Goya actriz revelación 2010). Ella ansía enamorarse de alguien que sea capaz de entender el amor como algo más, algo que traspase todas las barreras de la comunicación y se pueda comprender tan sólo con la mirada. Esto lo encuentra en Esposito pero, al igual que él es incapaz de tomar la decisión adecuada por más que el destino lo ponga en el lugar correcto en el momento indicado, ella mantiene el tipo sin dar más de lo que su mente le deja porque pasado ese limite el amor que encuentre no será ese que ansía ella. Las miradas en este filme conforman otro protagonista, invisible, indescriptible pero presente en todos los minutos. Las miradas de Esposito a Irene y viceversa, las fotos donde Gómez mira a Liliana, el interrogatorio de Gómez por parte de Irene, las de Morales incluso las de Sandoval (Guillermo Francella), todas y cada una forman un personaje nuevo al que tener muy en cuenta, alguien a quien observar detalladamente en cada escena. Hablando sobre detalles y otra vicisitudes del film, el nivel de detalle en las dos líneas temporales y el apoyo que ofrecen objetos en concreto es básicamente perfecto, vestuario, música, decoración de interiores e imágenes de TV, todo luce con un gusto abrumador. No, no me olvido del plano secuencia del campo de fútbol de Huracán (Estadio Tomás Adolfo Ducó) situado en Buenos Aires, una escena que ya es parte de la historia mundial del cine. Todo en ella es espectacular reralmente, es sin duda una de las mejores escenas del filme. INICIO PSEUDOSPOILERS: ¿Qué pinta el fútbol en esta película? Es muy sencillo, el fútbol es pasión y esto es lo que activa el asesinato de Liliana, la pasión. No por el fútbol, sino por lo que hacen en sus vidas como bien explica Sandoval a mitad del film. Esposito busca con pasión al asesino de la chica mientras sigue amando en secreto a Irene, esta al mismo tiempo desea con toda su alma que Esposito le confiese su amor (el cabreo de ella en la escena de cerrar la puerta por no estar a solas con él), la pasión de Morales (Pablo Rago) el marido destrozado yendo cada día a la estación con esos ojos vacíos incluso hasta la del propio Sandoval acudiendo al bar para terminar borracho y en peleas. Todos siguen su destino y aunque a veces tengan pruebas o el camino claro a tomar prefieren seguir siendo fieles a su pasión.FINPSEUDOSPOILERS. Tranquilamente podría ser la número 1 en este top y lo merece sobradamente, pero mi afecto por la película de Bielinsky y lo que produjo en mi fue tan grande que no puedo más que relegar al top 2 a esta 'El secreto de sus ojos'.
1 - Nueve Reinas - Fabián Bielinsky - 2000
9/10
Esta
es la película/razón por la que me enganché al cine argentino. Un cine
al que admiro y tengo valorado más que el resto de producciones
sudamericanas. Fabián Bielinsky fue el encargado de llevar el cine
argentino a un nuevo nivel. Con Ricardo Darín y Gaston Pauls en los
papeles principales, cuenta la historia de un estafador experto y otro
novato que por cuestiones muy distintas deberán unir fuerzas para
conseguir venderle a un alto cargo español unas famosas estampillas
llamadas las 9 Reinas. Una plancha de sellos valiosísimos con un defecto
de impresión que las hace únicas. Con un arranque que seguro repetiréis
otra vez al terminar de verla la cinta se mueve a un ritmo trepidante
usando como mayor baza, el tiempo. Todo transcurre en pocos días. El
juego del gato y el ratón se vuelve cada vez más difícil de seguir.
¿Quién juega con quién? Sólo el final y los giros constantes de guión
revolverá todas las dudas. Papelón de Darín, que borda su interpretación
hasta puntos inimaginables y que antes de esta película, no era ni la
mitad de conocido que lo es actualmente. El filme de Bielinsky supuso la
confirmación del buen hacer de Darín para el cine, pese a contar antes
con una extensa carrera en Argentina. El resto del plantel también
brilla a un gran nivel, tanto Pauls como la bellísima Leticia Bredice,
incluso Fonzi nos ofrecen un registro más que creíble y aceptable de sus
personajes. Pero claro, todo queda oscurecido ligeramente por la
excelente actuación de Ricardo Darín. Y hablando de su director Fabián
Bielinsky, un tipo que dijo no a la creación de un remake americano (el
cual terminó haciéndose en 2004 dirigido por Gregory Jacobs bajo el
nombre de 'Criminal', que no llegó ni a la suela del zapato a la
original), tras 'Nueve reinas' en el año 2000 rodaría 'El aura' cinco
años después también junto a Darín en el papel de un taxidermista
epiléptico obsesionado con robos y atracos. 'El aura' es una producción
muy recomendable, un thriller diferente e interesante que a posteriori
fue el último trabajo del director que murió de un infarto al corazón un
año después en Sao Paulo, una gran pérdida para el cine en general y
más concretamente para el argentino.
Fuera quedan títulos como las citadas antes, 'El aura', 'Hombre mirando al sudeste' (se hizo un remake americano con Kevin Spacey llamado 'K-Pax') y 'Diarios de motocicleta', pero también otras como 'Sin retorno' (que recuerda a la historia de 'Relatos salvajes' de 'La propuesta') o la adrenalitica accion y el erotismo de 'Plata Quemada' (con participacion la española de Eduardo Noriega), 'Un cuento chino' (con Ricardo Darín haciendo de ferretero al estilo 'Amelie'), 'Metegol' (animación dirigida por Campanella), 'Tesis sobre un homicidio', 'La antena' (todo un derroche de originalidad expresionista con estilo comic), 'Roma', 'Días de pesca en Patagonia' y la más reciente 'El ardor', un western minimalista con un final algo flojo y Gael Garcia Bernal de protagonista.
El fútbol, como otros deportes, llego al cine por medio de cortos y documentales sobre eventos deportivos hasta la primera década de 1900. La primera película de ficción con el fútbol como telón de fondo llegaría en 1911 con la cinta muda del británico Lewin Fitzhamon, 'Harry the footballer'. En 1930, otro compatriota suyo, Jack Raymond, filmo con la llegada del cine sonoro, 'The great game'. Dos años mas tarde, en 1932, Alejandro del Conte estrenaba 'La barra del taponazo' siendo esta la primera película latina donde el fútbol era usado como tema principal para explicar los mejores momentos de la carrera de Bernabé Ferreyra, el primer crack de River Plate que también jugo en Club Atletico Tigre. En 1933 otra cinta argentina llevaba el fútbol a la gran pantalla, 'Los 3 berretines', aunque la película lo usaba solamente como tema recurrente. Para 1936 llego '!Goal!' dirigida por Luis Jose Moglia Barth pero no fue hasta 1937, con el filme dirigido por Manuel Romero, cuando el fútbol se aplico como medio para contar una historia de ficción. Provinientes de Buenos Aires, un par de ojeadores del Medrano F.C. que recorren las provincias en busca de un crack para su equipo llegan sin quererlo a un pequeño pueblo llamado Giles cuando ya habían desistido en su búsqueda. Allí descubren (nada difícil pues es el único que lleva sombrero de playa) mientras juega a Lorenzo aka patada de burro (Luis Sandrini), un magnifico jugador dotado de un don especial en las filas del Giles F.C.. Debido a un trágico suceso en su infancia, Lorenzo es capaz de aumentar su potencia de tiro a oír ladrar a un perro destrozando a cualquier rival, red o poste que se ponga por delante. 'El cañonero de Giles' es una simple comedia de una hora de duración interpretada por el actor de comedia Luis Sandrini, que también hizo lo propio en 'Los 3 berretines' citada anteriormente. Comedia de corte mecánico y puesta en escena teatral que va de mas a menos en todos sus aspectos. Sandrini sobreactúa en todas sus escenas, algo que el resto no hace para nada. Mas que un futbolista parece un clon extraño de Cantinflas o del Chespirito,
horrible. Y no hablemos ya de su movimiento de ojos, por favor, si es
que parece que se le vayan a salir de las órbitas. El resto de
personajes lo forman la uruguaya Luisa Vehil como Anita, hija y novia de Lorenzo, también su padre, el sargento Morales (Marcos Caplan), Lola (Sussy Derqui), Roncoroni (Hector Quintanilla), doctor Garcia (Hector Calcagno), Zelaya (Juan Mangiante), Mr.Wall (Roberto Blanco), Gorostiaga (Mario Fortuna) y Manfredi (Fernando Campos). La canción que suena en los títulos de crédito iniciales es la marcha de Alberto Soifer cantada por Jorge Del Prado.
Al inicio se agradece la facilitación de instalaciones y jugadores de
River Plate para la producción así como el apoyo de la Policia Nacional.
El argumento tampoco es original ya que la película de 1911 'Harry the footballer' es exactamente el mismo salvo por los ladridos de perros. Apenas hay material futbolero salvable en cuanto a escenas, son todas escasas y mal rodadas. Hay muchas ganas de aplicar conceptos cinematográficos, muchas cortinillas originales, muchos fundidos transparentes y el uso de periódicos o notas para mostrar el paso del tiempo. Por ese lado no hay nada que reprocharle a su director. Pero por otro si lo hay. Si bien la cinta transcurre a un ritmo normal llegado los 15 minutos finales todo se vuelve acelerado. Acelerado por llamarlo de alguna manera respetuosa y no decir que es una gran marranada estropear una producción que podría pasar por aceptable a ser algo muy flojo y mal finiquitado solo por ese final tan abrupto. Que las primeras películas sobre fútbol sean argentinas dice mucho de la pasión que sienten los porteños por este deporte. Esto se ve reflejado varias veces como en la escena que el sargento sale espada en alto mientras se lanza un corner como si de una guerra se trata, el reconocimiento físico a Lorenzo donde le sueltan frases como: 'Una guerra se puede perder, un match nunca!' entre otras o la de antes de salir al campo en su primer partido. Poco mas, Manuel Romero, su director va directo al grano y sus 60 minutos pasan rápido debido al buen ritmo que mantiene la cinta hasta que llega ese final tan aparatoso con ese fundido transparente. Floja.
Hoy toca sesión ligera con solo tres películas y arrancando a las 9 de la mañana. No es que haya dormido mucho más que otros días, pero se agradece media hora más en la cama. Se viene el 'Argentina day', ya que 2 de las 3 son originarias del país del mate. Hace un día estupendo, y me resulta muy interesante la jornada matinal de Auditori. Tras realizar la rutina diaria, desayuno, perro, y camino a la estación toca disfrutar de un enorme bocadillo en el tren, que luego sabemos lo que pasa. Al llegar, @JohnPrskalo está en el bar de la estación. Genial, el camino a Auditori no se hará tan largo como de costumbre. Vamos con el día 7, esto se acaba señores...
Relatos Salvajes - Damián Szifrón - Argentina 7.5/10
Una de las grandes esperadas del público en Sitges hacia su estreno a primera hora de la mañana. Mi creencia de que iba a estar la sala a rebosar ha sido desmontada al llegar y ver que ciertamente no era así. Cola medianamente normal y poca afluencia en los alrededores de Auditori. Como @JohnPrskalo me comentó de camino a la proyección: muchos ya tuvieron la suerte de verla en la última edición del festival de San Sebastián sin contar que en la tarde-noche había otro pase y que además en un breve espacio de tiempo seria estrenada oficialmente en todos los cines. Mejor, hemos podido disfrutar de una de las posibles ganadoras en este edición del festival con poco público y sin tener que hacer extraños movimientos de cabeza. Aclamada por público y critica, esta comedia negra de origen argentino es una delicia para los sentidos. Dividida en 6 episodios de duración progresiva, el nuevo film del argentino Damián Szifrón pasa volando ante tus ojos, casi 2 horas de complicidad total con lo que a uno le entra por los ojos, humor negro, a veces retorcido a más no poder, un humor cómplice y en pequeñas dosis, a sorbitos, sin llegar a agobiar, sin caer en el gag fácil, con una impresionante factura técnica que abarca todos los ámbitos, actores, dirección, música, montaje, ritmo, fotografía: todo en ella es digno de alabar o destacar. Las dos primeras historias, 'Pasternak' y 'Las ratas',
meten al espectador en faena, preparándole para lo que se le viene
encima, para pensar mal y acertar, para sacar ese pensamiento retorcido y
maquiavélico que todo ser humano lleva dentro y que Szifrón conoce muy bien. Siendo la primera la mas cómica de todas y la segunda retorcida como ella sola, se llega a la tercera, donde Leonardo Sbaraglia
nos muestra con su interpretación el borde del precipicio, la rabia de
ese momento de explosión en un hombre llevado a su punto más alto de
tolerancia, al punto de no retorno, donde la parte bondadosa del ser
humano queda lapidada de por vida. Es aquí donde llega la que para mí es
la mejor historia de todas, la protagonizada por Ricardo Darín.
En ella se muestra con más calma el despertar violento de alguien que
tan solo quiere hacer las cosas bien, correctamente. Brillante momento
en el que suelta la siguiente frase: '¿Pero qué violencia? ¿De qué violencia estamos hablando acá?',
magnifico episodio. Excelente. El quinto es igual al resto, con un
toque muy hitchcockiano y una resolución esplendida e inesperada. El
sexto es un buen remate a todo lo visto anteriormente, un broche de lujo
e igualmente cómico, retorcido y sorprendente aunque menos violento e
impactante que el resto, y funciona perfectamente, relaja al espectador
para que abandone la platea con una gran sonrisa en la cara. Los títulos
de crédito iniciales, toda una delicia, acompañando junto al nombre de
cada actor, un animal que representa su personaje en el film. Banda
sonora de lujo, a manos de un grande como Gustavo Santaolalla que adjudica a cada segmento la música adecuada usando diferentes estilos y teniendo como punto máximo la historia de Ricardo Darín donde aparecen esas notas tan características de otras bandas sonoras compuestas por el argentino como las oídas en 'Amores Perros' o 'Babel'. Grandiosa película difícilmente olvidable, una de las imprescindibles este año en Sitges.
Kuime (Over your dead body) - Takashi Miike - Japon 5/10
No han sido muchas las películas que han generado colas pero esta sí ha sido una de ellas, algo que a priori no me extrañaba conociendo lo venerado que esta Takashi Miike, su director, entre la mayoría del público asistente cada año al festival de cine en Sitges. El realizador nipón y yo no conectamos bien en algunas ocasiones como en 'Visitor Q' o 'Sukiyaki Western Django', pero sí lo hacemos en otras como con la saga 'Crows Zero' o '13 assassins', es decir, cuando se dedica al cine de acción que le permite tantas de sus excentricidades. Este año el veteranísimo y veneradísimo Miike estaba por partida doble en Sitges con esta 'Over your dead body' y también con 'The Mole Song: Undercover Agent Reiji'. El comienzo es muy denso, oscuro, lleno de sombras, lámparas y pocas palabras con escasos vestigios de lo que la sinopsis reflejaba, una historia de fantasmas en un teatro. Su ritmo pausado despierta interés en el espectador solamente cuando su minimalista banda sonora incrementa la tensión o la emoción de la escena en concreto. Una vez metido dentro de ella y pasado casi
más de medio metraje es cuando empieza a tomar color, con la inclusión
de momentos paranormales, fantasmales o sangrientos, llegando casi al
gore. Desgraciadamente Miike se apoya demasiado en estos
elementos para que su película no caiga en el aburrimiento total, lo que
es una pena. Enfocada de otra manera hubiera llegado más al público
asistente que no dudó en abandonar la sala sin terminar de verla. Yo
como otros nos quedamos hasta el final y si bien no disfrutamos de una
gran producción si nos entretuvimos con sus escenas sangrientas y con su
final. Por suerte o por desgracia, TakashiMiike seguirá
siendo un director capaz de convocar masas a sus estrenos y producciones
porque si de algo es capaz el japonés es precisamente de eso, de
ofrecerte la posibilidad casi anual de salir amándolo u odiándolo.
El Ardor - Pablo Frendik - Argentina 4/10 Última del día. Pablo Frendik, el director era invitado a realizar la presentación de su western selvático, 'El ardor', interpretado principalmente por el mexicano Gael Garcia Bernal. Quinta presentación en la matinal de Auditori, y en la que Frendik confesaba ser muy pronto, las 13:30h, para la proyección de la misma. El ritmo de conversación del realizador porteño es lento, igual que el mismo que habita en el film, donde todo es minimalista o sencillamente, lento. Sin más. Con una fotografía magnifica a cargo de Julian Apezteguia ('Días de pesca en Patagonia', 'Carancho'), la acción nos mete directamente en la selva argentina, de donde no saldremos más. Un padre y un hija viven acompañados de un tercer hombre a los cuales unos mercenarios cazadores y deforestadores tienen amenazados para poder quedarse con sus tierras. Llegado de otra parte de la selva aparece un joven extraño, escaso en palabras, sin camiseta y descalzo llamado Kaí (Gael García Bernal). Kaí se quedará para ayudar a la pequeña familia a defenderse y a enfrentarse al temido grupo de extorsionadores que pretende echarlos por las buenas o por las malas del lugar. Ha sido la peor del día y por suerte la última. Todo transcurre excesivamente lento, o tranquilo, incluso los diálogos y con ellos no vale la excusa de que son minimalistas. Hay pausas de segundos en un mismo discurso, incluso entre palabras. Dan ganas de gritarles que espabilen de una vez. Realmente saca de quicio esta lentitud en los diálogos. Si solo fuera el personaje de Kaí por su aparición de la nada o por su misticismo relacionado con la leyenda aparecida al inicio del film aun se podría entender, pero ¿porque les pasa a todos? Incluido a los extorsionadores. A pesar de todo esto, entra bastante bien, se
deja ver y menos por alguna escena cansina el resto es pasable. Claro
que... esto funciona hasta que llega la media hora final, dónde el
director que hasta ese momento sabía mezclar el misticismo de la
leyenda, el lugar y la tensión progresiva decide olvidarse y dedicar el
resto a la acción, dónde se ve el verdadero western. Su premisa inicial
la hemos visto en muchísimos westerns, cierto, pero se desplaza de este
género con ese excesivo minimalismo o lentitud que aplica a todo el
metraje, la substancia del western pasa totalmente desapercibida y
olvidada para el espectador (por culpa de los actores también) e incluso todo lo que era selva se convierte el polvo. Un final irrisorio con diálogos de antología (atención cuando crean el plan de defensa/ataque y al momento pose del grupo extorsionador como si de un photocall se tratara), situaciones hilarantes (el temporalmente ciego y su show),
el ridículo/homenaje duelo en referencia a los spaguetti-western, que
no veía a cuento según como venia estando dirigida la película,
personajes que dependiendo como les dé el sol, hacen una cosa o no la
hacen -incongruentes y contradictorios según lo pida el guión-. Vale,
aceptamos barco pero no compramos lancha. Inconexo tramo final para un
lento film que oscurece con su inventiva extrema la esencia del género
que pretende ser.