La 48 edición del festival de Sitges fue el lugar elegido para la premier mundial de la adaptación del manga de Kengo Hanazawa, 'I am a hero', por parte de Shinsuke Sato ('Gantz'). Se estreno incluso antes que en Japón. Hideo Suzuki (Yô Ôizumi), es un dibujante de manga de unos 30 y pocos años que lleva mas de 10 intentando triunfar con alguna de sus creaciones sin tener ningún éxito, razón por la cual Tekko (Miho Suzuki), su novia, lo echa de casa. Tras pasar la noche, Hideo decide pedir perdón a Tekko cuando de repente ella se abalanza sobre el con la intención de morderle. Ante tal desconcierto el joven dibujante se dirige a su editorial para darse cuenta por el camino que un extraño virus se ha apoderado de todos los habitantes de la ciudad y los infectados no solo son rápidos sino que también muy fuertes y contagian la enfermedad mordiendo a sus víctimas. La única manera de sobrevivir pasa por llegar al monte Fuji, donde el virus no ha conseguido extenderse y donde terminara la gran aventura con la que Hideo soñó alguna vez. No estará solo, una joven estudiante que se encuentra su camino, Hiromi Hayakari (Kasumi Arimura), le acompañara en la ardua tarea de abrirse paso antes las hordas de salvajes y agresivos infectados que pondrán sus vidas en peligro constantemente. Escrita por Akiko Nogi y producida por Toho Productions, 'I am a hero' se confirma como la mejor película de zombies de la historia del cine de Japón, lo cual, es muy curioso tratándose de un live-action y la mala calidad que han demostrado a lo largo de los años. Tan curioso como que uno de los pocos live-action que fueron adaptados con acierto fue, 'Gantz', también dirigido por Shinsuke Sato.
En los últimos años en el cine de terror, los zombies han sabido adaptarse mucho mejor, cinematográficamente hablando, que sus mas directos competidores, los vampiros. Salvo alguna contada excepción como 'Let the right one in' o 'What we do in the shadows', los chupasangre no han dado el campanazo en la critica internacional como si lo hicieron 'Zombies Party', la saga 'REC', la serie 'Les Revenants' o 'World War Z' entre otras. Quizás sea un subgénero que abarca un abanico mas grande de posibilidades o que los vampiros llevan desde 1922 en nuestras pantallas con la llegada del 'Nosferatu' de Murnau y por eso ya las ideas sobre los descendientes de Vlad el empalador no tengan el mismo éxito que antaño. La cuestión es que, siendo este subgénero de zombies tan utilizado en el séptimo arte en los últimos tiempos, es curioso comprobar como pese a ello, siguen apareciendo grandes y buenas películas como esta que aportan un punto de vista distinto y original, o por lo menos, lo intentan. Digno de mención. Para mi este es el caso de 'I am a hero'. Un disfrute para los amantes de este apartado del cine de terror unido a un gran dosis de humor y a una manera excepcional de salvar los clichés que suelen hundir muchas de estas producciones. Japón no es un país en el que se prodigue este tipo de cine a nivel comercial o consiguiendo grandes gestas en festivales, muchas de sus cintas sombre zombies son amateurs y aunque muchas de ellas cuentan con sangre a borbotones, no dejan de ser productos mediocres donde nada resalta mas allá de lo típico. 'I am a hero' abraza todos los estereotipos del cine de zombies y los resuelve de una manera bastante digna, con mucha acción, comedia y un final salvaje y sangriento que hará las delicias de todos los fans de este subgénero. No he tenido la oportunidad de leer el manga pero durante el visionado de la película pude notar una manera bastante diferente de actuar en las personas infectadas, no solo por su velocidad y fuerza, sino también por sus comportamientos a la hora de actuar como simples zombies, quizás la diferencia apenas se note pero yo no sentí igual a estos zombies nipones que a los americanos de 'The Walking Dead', por poner un ejemplo. Aparte de su final apoteósicamente sangriento tiene un arranque inolvidable, con varias secuencias de humor seguidas de un plano secuencia durante la aparición del virus que están realmente bien rodadas y con un sentido del ritmo que ya quisieran muchas películas americanas. Otra de las cosas buena que tiene 'I am a hero', es su protagonista, Hideo, mas que el actor que le insufla vida. Es imposible no sentirse como Hideo en muchas de las escenas, un soñador al que la realidad le hace convertirse en un héroe, en el héroe que siempre soñó. Poco mas que añadir, en cuanto a los efectos especiales, es una película que se ha gastado un presupuesto importante en comparación con lo austero que resultan los escenarios donde se mueve. Recomendada para todos los fans del manga, pues los lectores del mismo que han podido ver la nueva película de Shinsuke Sato, aseguran que es fiel a la publicación; igualmente es altamente recomendable para los amantes del cine de terror/comedia como 'Zombies Party' y a su mismo tiempo es el mejor live-action que se ha hecho nunca.
Es sábado y son las 6:30 de la mañana. No hace ni 5 horas me encontraba sacando al perro. Hay sueño, mucho. Los primeros 5 minutos tras despertar mi mente solo piensa en volver a cerrar los ojos. Para sorpresa el día abre esperanzador y se presenta intenso tras una pasada tarde-noche movida. Desayunar y vuelta a sacar al perro. Son las 7:30 y no he quedado con Vigalondo, salgo caminando hacia la estación de tren, vuelvo a Sitges. Hoy es el primer día que acudo al festival a visionar 4 peliculas seguidas; 'Young Ones', 'Musarañas', 'Kiki´s Delivery Service' y un producto nacional de animación llamado 'Pos Eso'.
Young Ones - Jake Paltrow - Estados Unidos 7/10
Un híbrido de thriller y western apocalíptico indie a las 8:30h de la mañana: la sola idea de que fuera una película lenta me daba pánico, pero resulta que 'Young Ones' no sólo ha conseguido mantenerme despierto, sino que me interese todo lo que en ella ocurre. Mantiene pegado a la butaca y pendiente de su trama en todo momento. En un futuro inconcreto, el agua se convertirá en el bien más preciado y difícil de encontrar. La acción se centra en la historia de una familia que vive en el desierto, los Holm. Mientras padre e hijo se dedican a dar suministros de todo tipo a los habitantes de la zona para ganar algo de dinero, su hija se encarga de la casa. El mal rollo que sienten los dos hijos respecto a su padre al inicio del film se palpa en todas las miradas y palabras que estos le dedican, sobre todo en las de su hija, harta de vivir bajo su techo y empieza a sentir deseos de volar. Todo empieza a torcerse cuando la hija decide fugarse de casa con su novio, ese es el punto de partida de todo lo que ocurre. El hecho de no saber en qué edad, tiempo o lugar transcurre la acción no le quita ni un ápice de interés al largometraje de Jake Paltrow.
Al contrario: ayuda a centrarse únicamente en la trama principal y
contemplar más tranquilamente los matices de cada interpretación. La
elección de los actores para la película es acertadísima: Michael Shannon da vida a Ernest Holm (el padre); Nicholas Hoult es Fleming Lever (el novio del que se enamora la hija de Holm), Katherine Holm (la hija rebelde), es Elle Fanning, y el papel de hijo de los Holm, Jerome, recae en el joven pero curtido actor aussie, Kodi Smit-McPhee. Con un arranque prometedor mostrando una escopeta custom y el rostro impenetrable junto a esos ojazos azules de Shannon,
uno puede frotarse las manos tranquilamente: la cinta no baja de nivel
hasta pasada la mitad, donde la acción decae un poco para matizar más el
drama y así poder volver con un final trepidante a la par que
previsible pero bastante digno. Real, sin florituras. Como en el viejo
oeste. Mención especial merecen la fotografía descolorida, con tonos
marrones y amarillos pálidos en casi todo, edificios, construcciones e
incluso la ropa de los Holm (todo es rústico y arcaico, pero a la vez novedoso en cuanto a sus formas), y los punteos de guitarra de la banda sonora de Nathan Johnson (primo y habitual en las producciones de Rian Johnson)
en un registro nuevo pero muy adecuado para crear la atmosfera western.
Todo en este futuro es usado, desgastado, como sus efectos especiales,
sutiles, al más puro estilo 'Distritct 9', máquinas mecánicas con
una única función, usadas como animales de carga debido obviamente a
que no hay agua y si no hay agua, no hay animales. Hay infinidad de
detalles que nos enseñan como sobreviven en un futuro sin agua, la
manera en que lavan los platos, las ropas de 'domingo' que usan. Gran
sorpresa y gran trabajo de su director dividiendo el film en 3
capítulos: PADRE, NOVIO e HIJO, cada cual no cuenta su versión de la
historia sino que la trama es lineal, con un principio y un final. Y
para los que no le encuentren nada de western, atentos a la escena de
travesía por el desierto entre Shannon y Hoult: puro
western, sin discusión. No existe duelo interpretativo en ningún
momento, el director no juega a eso ni ellos tampoco, para eso cada cual
tiene su capítulo y ambos saben aprovecharlo muy bien.
Musarañas - Juanfer Andrés y Esteban Roel - España 8/10
Sala abarrotada, público expectante para el film 'producido por' Álex de la Iglesia: empieza 'Musarañas'. Los directores del corto '036', Juanfer Andrés y Esteban Roel son los perpetradores de haber estrenado en la 47 Edición del Festival de Sitges la que hasta ahora es la mejor película española del certamen. El filme se sitúa en los años 50, donde dos hermanas huérfanas viven juntas. Una es Montse (Macarena Gómez), que padece agorafobia y mantiene una vida muy religiosa, y la otra es Nia (Nadia de Santiago), la hermana pequeña que Montse tiene a cargo. El padre de las chicas (Luis Tosar) no volvió de la guerra, y la madre de ambas murió al dar a luz a Nia, quedándose Montse al cargo y alimentando cada día mas y mas sus ataques de ira y su comportamiento obsesivo y desequilibrado. La desmesurada protección que ejerce sobre Montse se va tensando y tensando hasta que todo explota justo en el momento que un vecino del edificio (Hugo Silva) tropieza por las escaleras cayendo en el rellano de las hermanas para ser recogido por Montse: a partir de aquí, no sólo ella se desestabilizará por completo, sino que se convertirá en un tornado difícil de contener. El filme empieza muy cauto, mostrando a sus personajes perfectamente,
allanando el terreno para la vorágine final donde el solo hecho de la
entrada de Carlos en la casa para ser atendido enciende todas las
alarmas. No es 'Misery', tranquilos, ahí es donde más se disfruta del film, donde vemos a una Macarena Gómez
como jamás la habrán visto, para nada sobreactuada. Un papelón sin
peros, sus gestos, timbre de voz, miradas, reacciones en las muertes.
Impresionante: sin duda una actuación que bien merece una nominación al
Goya. Hugo Silva vuelve tras su gran papel en 'Dioses y perros',
y de nuevo esta genial: el actor madrileño pasa por un gran momento de
gracia. En cuanto a Natalia de Santiago no puedo decir nada malo y menos
aún cuando su papel, de los 4 protagonistas principales, no sólo es el
menos llamativo o más 'normal', sino que al lado tiene a una Macarena Gómez de 10, a un Tosar que es capaz de asustar al público solo con su presencia y sin abrir la boca, y con un Hugo Silva que,
como digo, pasa por un buenísimo estado de gracia. Difícil pero
solventado con naturalidad. Este thriller ambientado en la España de los
años 50 deja muy buen sabor de boca debido a como se van enfocando las
escenas para crear ese gran tramo final donde no se obvia nada, también
gracias al humor negrísimo que tiene, un humor de calidad, y a un
importante giro final, un muy buen giro final diría yo. Algo que parece
que les importe pocos a los directores últimamente: cerrar bien sus
películas. Gran opera prima de Juanfer Andrés y Esteban Roel, que podría estar firmada por el mejor de la Iglesia. De momento, LA PELICULA del festival, de las que yo he visto, claro.
Majo no takkyûbin (Kiki's Delivery Service) Takashi Shimizu - Japon 2/10
El director de este experimento es nada más y nada menos que Takashi Shimizu. El amigo Takashi seguramente no os sonará y para ahorraros buscar en Google os diré que fue el encargado de dirigir las 2 partes de 'Ju-On', las 2 de 'La Maldición (The Grudge)', y también las 2 versiones USA. No es Scorsese ni Allen, ni está reconocido como un gran director, pero tiene experiencia, y es asiático, que siempre se valora más últimamente. Como digo, el amigo Takashi, que llevaba 3 años sin hacer ninguna película, reaparece en la escena con esta adaptación de la novela de Kadono Eiko, que antes se había encargado de dirigir espléndidamente el maestro Hayao Miyazaki en 1989. Todo el que haya visto el film de Miyazaki y decidiera entrar a ver esta película, sabía a lo que se atenía, y que no se lo pueden pedir peras al olmo porque a pesar de ser una adaptación de la novela, si has visto la del maestro, las referencias visuales van a ser comparadas con el film de animación. Frente a esto, nada tienen que hacer los efectos especiales por muy logrados o caros que sean, pueden defender dignamente alguna escena pero en su gran mayoría quedaran en ridículo frente al potencial de la animación de Miyazaki. El público que acudió a verla lo entendió desde el inicio y se pudo ver
una producción decente, sin abusar de los efectos especiales, y con
cierto humor en algunas escenas. Y cuando más se reforzaba la idea en el
espectador de que la película al menos, no aburría ni caía en el
ridículo, el amigo Takashi se marca una escena de la que desconozco si aparece en la novela de Eiko, o si se vio en la versión de Hayao,
pero que ha servido para tirar todo el trabajo realizado hasta ese
momento. Una caída al vacío donde las risas por escenas graciosas han
pasado a ser risas por el ridículo que se estaba viendo en pantalla. Ese
final le va a pasar factura al director nipón: 20 últimos minutos del
film non stop de risas cómplices entre el público, algunos incluso
aplaudiendo al compás de la canción final que se oía cantada por el o la
doble de Falete versión japonesa, mientras diluvia, y ella o él, toda
entregada con la cara llena de agua y la túnica pegada al cuerpo.
Increíble. Casi lloro, de la risa. Rescato una de las frases del filme
que no tiene desperdicio: cuando un doctor curando a un animal ante la
atenta mirada de Nicky y Tombo les dice ...no infravalores las colas!
Pos Eso - Samuel Orti - España 3/10
Primera de todas las películas vistas en la franja matinal en Auditori (y primera de animación) que es presentada por parte del equipo realizador de la misma. En este caso fueron el director Samuel Orti, el director de la productora Basque Films & Conflictivos Productions y dos actores, Carlos Areces y Esperanza Lipe que ponen su voz al psicólogo Jorge y la criada Gracita respectivamente. Juntos, hicieron una breve presentación del film y se recordó al mismo tiempo a dos grandes actores españoles fallecidos y que también pusieron su voz a algunos de los personajes como Álex Angulo (representante Manolo) y Mariví Bilvao (madre de Lenin). Con 5 cortos de animación en su currículum desde el año 2003 hasta 2010, Samuel Orti y su equipo empezaron a trabajar en el que sería su primer largometraje de animación, 'Pos Eso'. Que por fin ve la luz ante el público del Auditori poco antes de las 3 del mediodía ante una gran cantidad de público. Su argumento es básicamente la enésima revisión del film 'El exorcista' de William Friedkin en 1979. 80 minutos de gags continuos, sin criterio, y con una falta de ideas alarmante. Tras unos 5 o 10 primeros minutos llenos de humor slapstick y bastante aceptable la película cae en un continuo de bucle de escenas míticas de otras películas, 'The Omen' e 'Indiana Jones' entre otras. Resulta que 'Pos Eso' se trataba de un homenaje a esos clásicos. ¡Acabáramos! Pues el homenaje es más repetitivo que morder un cabeza de ajos, hastiando al espectador con tanta gracieta cayendo en la repetición cansina tras ese inicio esperanzador.