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viernes, 28 de octubre de 2016

HALLOWEEN


 Halloween - John Carpenter - Estados Unidos

1. El horror en plano secuencia

Uno de los aforismos más célebres de Jean Luc Godard fue aquel en el que dictaminó que 'un travelling es una cuestión moral'. Lo que venía a decir el director de 'Bande à part', muy dado a la creación de ingeniosas boutades, sin duda consecuencia de su pasado como crítico de cine, es que el estilo, la forma, no consistía en un mero empaque narrativo para el contenido, una manera con la cual transmitir la historia que se está contando. Las imágenes inciden en esa misma historia, la modelan y la puntualiza. En suma, la puesta en escena no como un medio, sino como un fin. Con el prólogo con el que comienza 'Halloween', John Carpenter parece querer parafrasear la sentencia de Godard matizándola al filtrarla por la oscuridad que predomina en el cine de terror. A través de la primera persona del singular y utilizando la estilizada fluidez de una cámara en perpétuo movimiento, Carpenter nos introduce en la mente de su asesino para encontrarnos con que no hay nada: el pequeño Michael Myers no dice ni una sola palabra, sus movimientos son rápidos y directos: no hay reflexión ni reacción. Sólo acción. De ahí que el director de 'The Fog' decida utilizar el recurso del plano secuencia: un plano sin cortes, directo: igual que su asesino. 
Pero en realidad sí que hay un corte. Cuando Michael sube las escaleras de su casa, encuentra una máscara de payaso tirada en el suelo, enfrente de la puerta que da a la habitación donde su adolescente hermana se peina. Cuando Michael coge la máscara y se la pone, un corte de montaje modifica el punto de vista: ahora, la mayor parte de la pantalla está en negro, excepto dos pequeños agujeros, imitando la forma de la careta, pero también introduciendo un cortocircuito en la perspectiva: el espectador es alejado de la realidad en la que vive Myers. El momento en el que apuñala repetidamente a su hermana hasta matarla es vislumbrado parcialmente: el horror irrumpe en un entorno controlado, del cual el espectador es alejado para su seguridad. Tras el asesinato, Myers sale de la casa mientras sus padres llegan, se acercan y le quitan la máscara. En ese momento, Carpenter cambia el punto de vista. La cámara pasa a un primer plano, mostrando el rostro de un niño de seis años de mirada perdida. Una grúa nos aleja de la escena, abandonando a unas figuras estáticas en medio de la oscuridad. Tras acompañar al Mal en su ejercicio del terror y descubrir cómo éste puede refugiarse en las formas más anodinas e inocentes, huímos de la escena, conscientes de que jamás podremos comprender el insondable abismo al que nos hemos asomado. Los primeros minutos de 'Halloween' no sólo sirven para introducir un trauma del pasado que afectará al presente de los protagonistas, sino que puede verse como un cortometraje en el que Carpenter nos presenta su visión de la esencia del Mal.



2. La noche de la silueta errante

Tras dicho prólogo,
'Halloween' da un salto de quince años. El doctor Sam Loomis, quien se ha encargado de estudiar a Myers, encerrado en una clínica mental durante todo ese tiempo, viaja junto a una enferma durante una desagradable noche, lluviosa y tormentosa, con destino a recoger a Myers y trasladarlo a otro centro. Durante el recorrido , Loomis ne niega a referirse a su paciente como un ser humano, dirigiéndose a él como una cosa, algo indefinible. Al mantener esos años en elipsis, Carpenter despliega una mirada abstracta sobre su criatura, dándole un enfoque casi mitológico: el indescifrable vacío emocional en el que está sumergido ('mirando la pared, sin verla' en palabras de Loomis) resulta tan hondo que se resiste a ser mostrado: al ocultar las imágenes, Carpenter no esconde, sino que descubre. Ese acercamiento mitológico se expande y contagia la atmósfera de toda la película, cargándola de un elemento metafísico, de una presencia que se despliega por todos los escenarios, ensombreciéndolos sin necesidad de estar ahí. Un recurso tan devaluado con el tiempo, y el uso, como es la máscara que oculta el rostro del psychokiller, en 'Halloween' adquiere un sentido a la hora de definir a quien la porta: una careta blanca, sin expresividad, que representa la falta total de emociones de Myers quien, sin renunciar a su forma antropomorfa, la rechaza, se aleja de ella: oculta sus facciones humanas porque éstas no tienen nada que ver con él, no son parte de lo que es.



 
Michael Myers no habla y sólo produce una densa, pesada respiración, como si no acabara de acostumbrarse a ese cuerpo; se mueve de manera rígida y automática, más parecido a un robot que a un humano; por muchos golpes que reciba y sea derribado, siempre vuelve a levantarse, como si fuera inmortal. Cuando, tras ver su silueta recortada en la oscuridad, Tommy, el niño del que está cuidando Laurie Strode, le identifica como el Hombre del Saco, se nos está informando de la auténtica naturaleza de tan misterioso ser: en
'Halloween' no asistimos al avance depredador de un vulgar asesino, sino al Mal Absoluto, en estado puro, que se ha encarnado en una forma humana para poder moverse entre las personas comunes. Durante más de la mitad del film, Myers se dedica a observar y perseguir a sus futuras víctimas, como si su objetivo fuese estudiarlas con un ánimo casi antropológico, subrayando la distancia de Myers con ellas. A pesar de que la imagen que ha trascendido del icónico psicópata es la que le muestra utilizando un enorme cuchillo, en todos los asesinatos que nos muestra 'Halloween', Myers utiliza sus manos, entrando en contacto directo con la carne de los desdichados adolescentes (aunque les acabe rematando mediante arma blanca), buscando sentir esa calidez propia de los seres vivos que le es ajena. Tras ensartar a uno de ellos, dejándolo colgado, Myers se queda mirando el cadáver, estudiándolo, como hipnotizado por una forma de vida que le fascina por desconocida.

3. Una cartografía del Mal

Cuando John Carpenter reconoció que
'Halloween' era su respuesta a 'Suspiria', no sólo estaba rindiendo un tributo a la obra maestra de Dario Argento, sino que, quizás de manera inconsciente, revelaba tanto el motor de su propia película como el de todo el género de la década. El principal rasgo distintivo del cine americano de los 70 fue su fuerte conexión con la realidad de la que surgía. Una realidad sacada directamente de las calles, de la gente, de un espíritu de desencanto de una sociedad que despertaba del sueño de los 60 para encontrarse en medio de una pesadilla. Y el cine de terror no fue ajeno a ese sentimiento. Un ejemplo sería la excelente 'Dead of Night', del desaparecido Bob Clark, que adaptaba el esquema clásico del popular relato de W.W. Jacobs, 'The Monkey´s Paw', a la coyunturalidad del ex-veterano de la guerra de Vietnam que volvía desconocido al hogar. Otras dos imprescindibles muestras del género de la década son 'The Exorcist' y 'The Texas Chainsaw Massacre', las cuales se desarrollan en entornos tan reconocibles como de marcada fisicidad. Pero hay otro detalle que une a los títulos comentados: la importancia de las figuras arquitectónicas tanto como núcleo de lo maligno como foco de infección: la habitación en la que se encerraba a una poseída Regan, por cuya ventana surgía un haz de luz que daba la bienvenida al padre Merrin; el siniestro hogar de la familia Sawyer, amueblada a base de huesos y piel humanos.



 
Tras la masacre producida en el pasado, la casa de los Myers ha sido abandonada, quedando en ruinas, y convirtiéndose en residuo del horror como advertencia de su poder en un tranquilo barrio residencial: una mancha de sangre en medio de una impoluta sábana blanca. El sheriff de la localidad de Haddonfield le cuenta a Loomis que los niños creen que está encantada. La casa de los Myers se suma, de esta manera, a esa colección de receptáculos del Mal, con aportaciones foráneas como las mansiones de 'Profondo Rosso' y 'Suspiria', que nos permite unir a los principales títulos del cine de terror en un objetivo común: cartografiar un mapa del horror que recoge el avance del Mal, partiendo de las casas situadas en diferentes puntos, y cuya influencia se extiende y une, como carreteras interconectadas que recorren un paisaje. Los realizadores William Friedkin, Tobe Hooper y Dario Argento coincidían también en la conclusión de sus respectivos films: tras mostrar el poder del Mal en todo su apogeo, demostraban que, tras una victoria pírrica de los protagonistas, éste seguía manteniendo su presencia e, incluso, parecía salir fortalecido del envite. En este sentido, el final de
'Halloween' llega más lejos con el cuerpo desaparecido de Michael Myers, seguido de una serie de planos que nos muestran diferentes localizaciones de la película (y que, no por casualidad, finaliza con una imagen de la casa de los Myers) con la entrecortada respiración del asesino como banda sonora. El mensaje no puede ser más claro: una vez cumplido su objetivo, el Mal puede abandonar su disfraz de carne. El daño ya está hecho y todo Haddonfield ha sido contagiado de la esencia del Horror. Sus habitantes son conscientes para el resto de su vida que, efectivamente, el Hombre del Saco existe.

sábado, 22 de octubre de 2016

HALLOWEEN II


 Halloween II - Rob Zombie - Estados Unidos
 
El  comienzo  de 'Halloween II'  parece  querer  situar  al  espectador  en el  mismo  terreno sobre el  que se  planteó la previa 'Halloween' (2007).  Si  aquella  seguía de  manera fiel, casi  caligráfica,  el  film  original  de John Carpenter, 'Halloween' (1978),  que le servía de inspiración,  el  situar  el  inicio de esta  secuela  en la misma  noche,  arrancar desde  el  plano siguiente al  que  cerraba el  film  anterior, parece  indicar  que Rob Zombie va a  proseguir  con  su recreación de la saga con un remake de '¡Sanguinario!' (incomprensible  título con el  que se bautizó  en España la primera continuación protagonizada  por  Michael  Myers;  el  título original  es  el  más  prosaico  Halloween II). Así, como sucedía con el  film  dirigido por  Rick Rosenthal, se nos  sitúa en el  hospital donde ha sido  ingresada Laurie Strode para ser  curada de sus  heridas.  Pero pronto descubrimos  que las  cosas  no son lo que parecen:  Zombie  realiza un detallado diagnóstico del  estado del  cuerpo de Laurie tras  su enfrentamiento  con Myers: desgarros, profundas  heridas, huesos  astillados...  A  través  de una serie de planos detalle vemos  cómo  los  médicos  limpian  de sangre los  cortes,  extraen trozos  de cristales  y astillas,  suturan y encabestran...  No hay  ningún ánimo  morboso  en esta atroz  recreación,  sino una mirada  documentalista   ante los  estragos  físicos  nunca antes  vista en el  género slasher  en el  cual,  por  lo general, los  supervivientes  no suelen mostrar  secuelas  reseñables  tras  pasar  por  un infierno  en el  que su vida  ha estado en juego. Que, minutos  después,  se nos  revele que toda esta  primera parte no es  más  que una pesadilla  sufrida por  Lori  confirma su  condición de declaración de principios:  Rob Zombie despierta de su propia pesadilla,  la que supuso el  encargo  de 'Halloween' (2007) el  cual  se resolvió  de manera  desconcertante  para  sus  seguidores:  tras  borrar  el componente mitológico  del  asesino creado por  Carpenter  y Debra Hill  y resituarlo en su universo  'White  Trash', a  continuación un miedo  reverencial  parecía  apoderarse del director  de 'The Devil´s Rejects' obligándole a abandonar  su  camino  para seguir, paso a  paso, el  sendero original  marcado por  'Halloween' (1978).  En este  sentido, 'Halloween II'  no es  tanto una continuación  de ánimo  comercial  (al  menos,  no sólo) sino un ajuste  de cuentas  consigo  mismo  con el  que exorcizar  el  fantasma  de  Michael Myers.



'Halloween II'  es  la recreación cinematográfica  del  Síndrome de  Estrés  Postraumático (SEPT)  que sufren  aquellos  que lograron salir  vivos  (pero no ilesos)  del  regreso de Michael  Myers  a  su Haddonfield  natal. En primer  lugar, la protagonista, Laurie, acosada  por  terribles  pesadillas  desde hace  años  (como la que se ilustra al  comienzo del  film)  a las  que intenta combatir  con  terapia  y medicación con escasos  resultados. En uno de los  momentos  mas  impactantes  vemos  como empieza  a sufrir  violentos ataques  psicóticos  incluso estando despierta. Su amiga  Annie, en cuya casa vive ahora junto al  padre  de esta, parece  haber  superado de manera mas  eficiente  dicho trauma  pero el  hecho  de que nunca la veamos  fuera  de su casa nos  hace pensar  en un encierro voluntario debido a las  cicatrices  que  le cruzan  el  rostro como estigmas imborrables.  En cambio, el  doctor  Samuel  Loomis  ha canalizado  el  sentimiento de culpa que le atenaza por  sentirse responsable de  los  sangrientos  actos  de  su expaciente a través  de una actitud arrogante y despótica  que le ha servido para sacar pingües beneficios  de la tragedia con sus  best-sellers. Un rótulo nos  informa que han transcurrido dos  años  desde los  acontecimientos  narrados  en 'Halloween' (2007). El  origen, pero bien  podían haber  sucedido la semana anterior:  el  horror  ha  quedado grabado en su consciencia, pasando a formar  parte de su  existencia.  Les  acompañará siempre, siendo más  oscuro que su  propia  sombra,  atrapados  en una  perpetua  no-vida. ¿Y Michael  Myers?  Rob Zombie  invierte gran parte del  metraje  de 'Halloween II'  para mostrar, de manera paralela, el  desarrollo de la vida de  dichos  personajes  mientras Michael  vuelve a casa. De esta manera, consigue  mantener  la mirada  materialista  del personaje y el  mundo que le  rodea -subrayando la  monstruosa envergadura de  su presencia, vestido con sucios  harapos,  con su cara cubierta por  una capucha  y luciendo una frondosa  barba;  la terrible fisicidad de sus  ataques, cuya planificación rehuye cualquier  estilización para convertirle en una máquina de matar,  directa y eficaz- y,  a  la vez, devolverle de manera hábil  el  enfoque sobrenatural  original:  como indicaba  Tonio L.  Alarcón en su  crítica en  Dirigido por  (nº  417, diciembre de  2011), Myers  parece  invocado por  sus  víctimas, es  atraído  por  ellas.  De esta  manera, Zombie enlaza con  la idea expresada  por  Carpenter  que hacía  de su asesino  una manifestación material  del  hombre del  saco, imposible  de detener  pues  la mera creencia  en su existencia,  y el  miedo resultante, le da  vida.


'Halloween II'  hace  gala de un desarrollo cadencioso, incluso  de cierta morosidad,  con una estructura episódia,  dividiendo  la película en los  días  de la semana (algo que será fundamental  en su posterior  'The Lords  of  Salem'),  lo cual, unido al  devastador panorama  anímico  de sus  personajes, dota al  conjunto de un tono alucinado.  Los numerosos  flashes  oníricos  que  jalonan el  relato  no sólo inciden en esa irrealidad  sino que sitúa al  espectador  en un panorama exclusivamente mental. En estas  secuencias, Michael  es  guiado por  el  espíritu de su  madre  muerta, convertida en un tétrico y hermoso  fantasma, y se ve a sí  mismo  como un niño, lo que evidencia  que su mente se detuvo  en el  momento  en que mató a su  familia, a los  once años.  El  contraste  de esta  peculiar  atmósfera tendente  a la abstracción  y cómo  es  agredida por  el  abrasivo sentido materialista  del  horror  que  tiene  su director  a través  de los  cruentos  asesinatos de Myers,  toda una apisonadora de  demolición  cárnica,  convierte el  visionado de 'Halloween II'  en  una pesadillesca experiencia,  un tobogán que nos  arrastra a un universo  fracturado en el  que  el  horror  y la demencia  son fuerzas  que viajan a través de nuestro código genético  y de las  que no se puede escapar. En la escena final  en el interior  de la cabaña,  las  luces  del  helicóptero y las  de los  coches  de policía convierten el  escenario en  un infierno estroboscópico  que refleja el  grado de fragmentación al  que  han llegado las  mentes  de todos  los  involucrados. Una de las  herramientas  narrativas  mas  empleadas  por  Zombie  en 'Halloween II'  es  el montaje  paralelo con el  que va tejiendo una  red que  une a los  personajes, atándoles  y guiándoles  a  un destino fatídico  e inevitable. Rob  Zombie nos  viene  a decir  que la figura del  asesino en  serie siempre es  una manifestación del  Mal  y que, por  lo tanto, nunca descansará  hasta terminar  su trabajo, aunque para ello hagan falta varias secuelas. La utilización de la cámara  lenta, e incluso del  plano  congelado, en los ataques  de Myers  es  la mejor  exposición  escénica  de la capacidad  del  Mal  para violentar  nuestra realidad, para  derribar  de una cuchillada esa ilusión de  seguridad que intentamos  construir  día a día, quizás  porque somos  conscientes  de  que el hombre del  saco se agazapa  en las  sombras, detrás  nuestro, y siempre vuelve.

viernes, 30 de octubre de 2015

HALLOWEEN 2015 (2)


Como han cambiado los tiempos. Recuerdo que hace años la noche de Halloween en España se vivía de una manera bastante distinta a como se viene haciendo últimamente. Ni mejor ni peor. Distinta. De hecho ni siquiera se llamaba la noche de Halloween sino el día de los difuntos y se aprovechaba para, sobre todo, llevar flores a nuestros seres queridos en el cementerio. Un hecho realmente terrorífico si lo pensáis ya que si acudir a un cementerio de noche puede provocar que nuestros miedos mas profundos se manifiesten, acudir de día es mucho aun mas impactante. La ausencia de oscuridad permite verlo todo con mucha claridad y detalle, todo esta ahí. Epitafios, tumbas medio abiertas, mal cuidadas o llenas de ornamentos hasta panteones que tranquilamente podrían haber sido diseñados por el mismisimo Tim Burton. Aunque se sigue manteniendo esta tradición en muchas familias, la celebración de la noche de Halloween al mas puro estilo americano ha ido ganando fuerza a lo largo de los años y ya es una festividad incrustada en nuestra sociedad, nos guste o no. Pero no nos equivoquemos, en España no se ha substituido una celebración por otra ni mucho menos, lo que hay ahora mismo es una combinación de ambas tradiciones intentando no perder ninguna sus raíces, una lucha interna y amigable donde los dos bandos salen beneficiados. En años anteriores era muy extraño ver por la calle los días que envuelven el 31 de octubre a gente disfrazada o ese ambiente de fiesta que se respira ahora y que tanta vida transmite a la ciudad. Por otro lado se siguen comiendo alimentos típicos como los boniatos, castañas, panellets, buñuelos de calabaza, huesos de santo, dulces de membrillo o las torrijas en todas las ciudades de España como se viene haciendo desde tiempos inmemorables, a los españoles nos gusta probar de todo pero también somos muy tradicionales con nuestras costumbres. La única parte negativa es la tendencia de muchas personas a 'prostituir', y nunca mejor dicho, el arte del disfraz de la noche de Halloween con la variante SEXY. Da igual que monstruo clásico elijas para encarnar o que aberración terrorífica te inventes para pasear tus sangrientos trapos que siempre estará la versión SEXY. Exactamente igual que en carnaval solo que en la noche de brujas parece haber mas manga ancha en este sentido. Pero...una simple pega negativa no es suficiente para que muchos no disfrutemos de la noche del 31 de octubre viendo zombies, vampiros, demonios y demás paseando entre nosotros por las calles o ingiriendo decenas de dulces hasta no poder mas. Si pensamos en la celebración de la noche de Halloween aquí en España y lo que le aporta, podemos encontrar cosas buenas como el aumento del consumo de cine terror o los eventos relacionados con ella que simplemente por ir disfrazado permiten la entrada gratuita. Y si algo ha conseguido aumentar de manera considerable esta celebración americana es el visionado de todo tipo de películas de terror durante la noche del 31 al 1. Nunca antes se habían visto tantos medios informativos o festivales organizando maratones, revistas con rankings de las 100 películas mas terroríficas de la historia, webs y blogs que presentan filmes de horror tan extraños que de no ser por ellos jamas hubieras descubierto. En Bloodstab no queremos ser menos y entre todos los redactores del blog hemos elaborado una lista de recomendaciones para ver durante la noche de Halloween donde todas las cintas mas habituales de este genero, o sucedáneas, han quedado totalmente descartadas. Esperemos encontréis entre ellas alguna para añadir a vuestra playlist de esta noche y que disfrutéis a lo grande, de la noche de Halloween.

The Changeling - Peter Medak - Canadá
10/10

Hablar de 'The Changeling' (Al final De La Escalera), es hablar del cine de terror de los años 80. Cine para crear miedo y terror psicológico sin apenas efectos especiales. Imágenes y sonidos que se quedaban grabados en el subconsciente dispuestos a quedarse contigo para siempre. El director Peter Medak, marca nuestro ritmo de respiración durante toda la película mientras juega sutilmente con la cámara, regalándonos elegantes primeros planos y escalofriantes imágenes de terror. Una primera hora inolvidable. 'The Changeling' tiene todos los ingredientes para cautivarte con su historia y mantenerte en tensión desde el principio hasta el final con su inquietante banda sonora. Ken Wannberg y Rick Winkils acompasan los latidos de tu corazón mientras tú eres John Russel (George. C.Scott), mirando hacia el final de la escalera. Tras más de treinta años, 'Al Final De La Escalera' sigue siendo un referente, la mejor de su estilo. Un clásico eterno que con el tiempo se convierte en una joya del cine de terror que nunca caerá en el olvido. Duración: 109 minutos. Año: 1980.



Three...Extremes
Fruit Chan, Takashi Miike, Park Chan-wook
China, Japon, Corea del Sur
8/10

'Three Extremes' es algo más que una película de terror al uso. Son tres historias de terror que hablan de nuestros miedos reales a través de unos personajes atormentados por un sentimiento que les ha acompañado toda su vida; y que nada tienen que ver entre sí, salvo una cosa: que las tres historias están contadas por tres maestros del terror asiático. 'Dumplings' de Fruit Chan (Hong Kong), 'Cut' de Park Chan-wook (Corea del Sur) y 'Box' de Takashi Miike (Japón) hacen las delicias de los aficionados al género cada uno con su propio estilo y lo mejor de todo es que ninguna de las tres historias son malas, por lo que el nivel de la película no decae en ningún momento, cosa que suele pasar con este tipo de filmes. Duración: 128 minutos. Año: 2004.


The Entity - Sidney J. Furie - Estados Unidos
8/10

A principios de la década de los ochenta la parapsicología tuvo su punto algido con películas como 'El Ente (The Entity)' o 'Poltergeist' (ambas de 1982) entre otras, pero sin duda la película de Sidney J. Furie fue la que trató este tema con más fuerza y rotundidad. Ya su sinopsis es de esas que te ponen los pelos de punta, basada presuntamente en hechos reales, cuenta la historia de una madre soltera que sin ninguna razón aparente es perseguida, golpeada y violada por un ente demoníaco. A título personal, pocas películas me han marcado tanto y me han dejado esa sensación de terror después de su visionado, y es que el uso del sonido, en este caso los silencios en algunas escenas, llegan a cortar la respiración por la tensión que llegan a producir. De entrada la escena donde aparece por primera vez este ente demoníaco, acompañada de una bestial banda sonora que acentua los momentos en los que el ente ataca a la protagonista, con un sonido ensordecedor y seco, es de las que se te quedan guardadas en la memoria. Protagonizada por la excelente Barbara Hershey, viviremos con ella la tortura de su personaje, que sin poder encontrar una explicación lógica a este fenómeno buscará la ayuda de un psicólogo. Una película seca y directa, en la que los efectos (obra del gran Stan Winston) no hacen sombra a la historia. Una joya infravalorada que es bueno reivindicar siempre, terror puro y duro. Duración: 115 minutos. Año: 1982.


Shocker: No More Mr. Nice Guy - Wes Craven - Estados Unidos
6/10

'Schocker' es un intento de Wes Craven de repetir el éxito de 'Pesadilla en Elm Street', desgraciadamente no lo consiguió, pero es una película que revisionada 25 años después tiene su encanto. Ha conseguido transportarme a mis tiempos adolescentes cuando nos juntábamos los colegas y nos íbamos al videoclub del pueblo y pasábamos la tarde en casa del único del grupo que tenia un vídeo VHS viendo este tipo de películas de terror. La cinta de Wes Craven es malosa, con actores pésimos, un guión bastante justo, efectos especiales muy 'ochenteros' y un final absolutamente loco, todo ello manido con la música del gran Alice Cooper. Me ha encantado volver a verla, y que para una noche de Halloween con los colegas y un par de cervezas, o quizás más, te hará pasar un buen rato, sobre todo si la viste en su momento. Mi pequeño homenaje al maestro Wes Craven, recientemente fallecido.. Duración: 105 minutos. Año: 1989.


House on Haunted Hill - William Malone - Estados Unidos
7/10

Hace mucho que no veo cine de terror porqué es un género que terminó por agotarme así que mi aportación quizás no sea la mejor pero si es perfecta para ver en este tipo de noches. Tras agotar la etapa de la resurrección del slasher que provoco Wes Craven con 'Scream', el género de terror vivia un buen momento. Fruto de ello llego en 1999 el remake de un clasico como la perturbadora 'House on Haunted Hill' dirigida por William Castle en 1959. Obviamente esta nueva versión no tiene el encanto de aquella ni a Vincen Price de protagonista pero, es un perfecto acompañamiento en noches como la que nos atañe hoy, la noche de Halloween. El planteamiento inicial es muy simple: Un millonario especialista en atracciones de terror (Geoffrey Rush), organiza en un abandonado hospital psiquiátrico una fiesta en honor a su mujer (Famke Jansen). Los invitados deberan pasar una sola noche alla para conseguir la suma de 1 millon de dolares. La primera sorpresa llega pronto y es que los invitados esperados por el millonario y su esposa, no son los que ellos invitaron. 'House on Haunted Hill' es una película que por su premisa inicial no causa mas expectativas que las normales ante un producto basico de terror pero que conforme pasan los minutos va ganando mas y mas puntos, la pega es que desinfla totalmente en su final pero tiene secuencias inolvidables como la del ascensor y una buenisima banda sonora con temas como 'Sweet Dreams' de Eurythmics cantada por Marylin Manson. Duración: 96 minutos. Año: 1999.




Hide and Seek – John Polson – Estados Unidos
7/10

Thriller psicológico que gira en torno a una serie de sucesos extraños en la vida de una pequeña niña (Dakota Fanning) y su padre (Robert De Niro) tras de la muerte de su madre cuando deciden mudarse a otro lugar con el fin de evadirse. Lo que el padre no espera es que el cambio no ayude a superar la muerte de la madre sino que provoque una actitud extraña en la pequeña, que se ve incrementada a medida que pasa tiempo con su nuevo amigo Charlie. Durante los primeros minutos la película no atrae mucho, pero va cogiendo peso con la incertidumbre de los sucesos en la casa y en la vida de la pequeña. El misterio se descubre fácilmente, pero no por ello te despega de la trama sino que te lleva a un final repleto de suspense. Cabe destacar la gran actuación por parte de los dos protagonistas.

HALLOWEEN 2015 (1)


Como han cambiado los tiempos. Recuerdo que hace años la noche de Halloween en España se vivía de una manera bastante distinta a como se viene haciendo últimamente. Ni mejor ni peor. Distinta. De hecho ni siquiera se llamaba la noche de Halloween sino el día de los difuntos y se aprovechaba para, sobre todo, llevar flores a nuestros seres queridos en el cementerio. Un hecho realmente terrorífico si lo pensáis ya que si acudir a un cementerio de noche puede provocar que nuestros miedos mas profundos se manifiesten, acudir de día es mucho aun mas impactante. La ausencia de oscuridad permite verlo todo con mucha claridad y detalle, todo esta ahí. Epitafios, tumbas medio abiertas, mal cuidadas o llenas de ornamentos hasta panteones que tranquilamente podrían haber sido diseñados por el mismisimo Tim Burton. Aunque se sigue manteniendo esta tradición en muchas familias, la celebración de la noche de Halloween al mas puro estilo americano ha ido ganando fuerza a lo largo de los años y ya es una festividad incrustada en nuestra sociedad, nos guste o no. Pero no nos equivoquemos, en España no se ha substituido una celebración por otra ni mucho menos, lo que hay ahora mismo es una combinación de ambas tradiciones intentando no perder ninguna sus raíces, una lucha interna y amigable donde los dos bandos salen beneficiados. En años anteriores era muy extraño ver por la calle los días que envuelven el 31 de octubre a gente disfrazada o ese ambiente de fiesta que se respira ahora y que tanta vida transmite a la ciudad. Por otro lado se siguen comiendo alimentos típicos como los boniatos, castañas, panellets, buñuelos de calabaza, huesos de santo, dulces de membrillo o las torrijas en todas las ciudades de España como se viene haciendo desde tiempos inmemorables, a los españoles nos gusta probar de todo pero también somos muy tradicionales con nuestras costumbres. La única parte negativa es la tendencia de muchas personas a 'prostituir', y nunca mejor dicho, el arte del disfraz de la noche de Halloween con la variante SEXY. Da igual que monstruo clásico elijas para encarnar o que aberración terrorífica te inventes para pasear tus sangrientos trapos que siempre estará la versión SEXY. Exactamente igual que en carnaval solo que en la noche de brujas parece haber mas manga ancha en este sentido. Pero...una simple pega negativa no es suficiente para que muchos no disfrutemos de la noche del 31 de octubre viendo zombies, vampiros, demonios y demás paseando entre nosotros por las calles o ingiriendo decenas de dulces hasta no poder mas. Si pensamos en la celebración de la noche de Halloween aquí en España y lo que le aporta, podemos encontrar cosas buenas como el aumento del consumo de cine terror o los eventos relacionados con ella que simplemente por ir disfrazado permiten la entrada gratuita. Y si algo ha conseguido aumentar de manera considerable esta celebración americana es el visionado de todo tipo de películas de terror durante la noche del 31 al 1. Nunca antes se habían visto tantos medios informativos o festivales organizando maratones, revistas con rankings de las 100 películas mas terroríficas de la historia, webs y blogs que presentan filmes de horror tan extraños que de no ser por ellos jamas hubieras descubierto. En Bloodstab no queremos ser menos y entre todos los redactores del blog hemos elaborado una lista de recomendaciones para ver durante la noche de Halloween donde todas las cintas mas habituales de este genero, o sucedáneas, han quedado totalmente descartadas. Esperemos encontréis entre ellas alguna para añadir a vuestra playlist de esta noche y que disfrutéis a lo grande, de la noche de Halloween.


I tre volti della paura (Black Sabbath) - Mario Bava - Italia
8/10

¿Por qué contar una historia pudiendo contar tres? Adaptando textos de Maupassant, Tolstoi y Chejov, en 1963 Mario Bava, con Boris Karloff como maestro de ceremonias, nos presentó tres historias de terror. En 'El teléfono', historia con tintes de giallo, una joven sufre el acoso de un desconocido mediante una serie de llamadas telefónicas; en 'Los Wurdalak' una familia y un viajero experimentan una noche de terror e incertidumbre ante la posible llegada de un vampiro a la casa; en 'La gota de agua' una enfermera es presa de su propia culpa por haber robado a una anciana moribunda... Si en la noche de Halloween no tenéis tiempo para un largo maratón cinematográfico, esta es vuestra opción. Duración: 96 minutos. Año: 1963.



Alien Abduction - Dean Alioto - Estados Unidos
7/10

Alien Abduction: Incident in Lake County’ es esa película mala que a todos nos gusta ver. De esas películas que dan en la noche en la televisión abierta, o que en algún momento uno se ha encontrado viendo en un bus. Sin embargo, a pesar de no pretender ser nada más grande de lo que realmente es, vista en el momento justo, quizás estando solo en la noche, cuando el ambiente se siente más silencioso de lo habitual, o quizás con amigos en una noche aterradora, esta película resulta bastante perturbadora (o por último si no, entretenida para ver). Grabada como falso documental, de estas películas donde el metraje luego es encontrado, vemos cómo en la celebración de acción de gracias, una familia tiene un encuentro con extraterrestres. Para su desgracia, no se encuentran precisamente con un E.T vuelve a casa. En fin, esta película debiese ser de todas formas un clásico del cine de Halloween. Un clásico. Humilde, pero escalofriante. Duración: 93 minutos. Año: 1998.



Alice (Něco z Alenky) - Jan Švankmajer - Checoslovaquia
9/10

'Alice' está inspirada en la obra literaria 'Alicia en el país de las maravillas', de Lewis Carroll. La sombría adaptación está a cargo del director Jan Švankmajer, artista que ganó reconocimiento por sus cortos que condensan un particular estilo. Švankmajer estrenó su primer largometraje en 1988: una versión surrealista y oscura del clásico de Carroll. Alice (Kristyna Kohoutová) es la única humana de la película. En sus sueños, la niña observa horrorizada a un conejo disecado, que luego de ponerse un disfraz, escapa de la habitación. Allí Alice inicia un turbulento viaje siguiendo los pasos del Conejo Blanco...Un sutil horror surge de la combinación magistral del stop motion, los grotescos muñecos y las voces creadas por Alice para representar a los demás personajes, la mezcla de trozos de carne y restos óseos que cobran vida... Cada detalle configura la atmósfera opresiva que convierte el país de las maravillas en el país de lo perturbador. Esta película es el resultado de una historia clásica convertida en una inquietante obra de arte onírica. Nos sumergimos en un sueño atrapante, un mundo tétrico y caótico que está en la mente de la niña. 'Alicie' de Švankmajer es una pesadilla materializada. Duración: 86 minutos. Año: 1988.



The Battery - Jeremy Gardner - Estados Unidos
8/10
Un clásico instantaneo. Una película que absorbe todos los chicles del cine de zombies y los usa en su beneficio de manera asombrosa y sin despeinarse. 101 minutos que pasan volando para contar las vivencias de dos amigos que sobreviven tras el holocausto zombie que arraso el mundo entero. Ben (Jeremy Gardner) y Mickey (Adam Cronheim) compartieron un deporte, el baseball, ahora, comparten las 24 horas del dia. Sus personalidades y formas de ver la vida tan diferentes respecto a los mismos asuntos es algo que su director ha sabido incrustar en la justa medida sin caer en el sopor que un drama rancio pudiera haber aportado a una cinta de este calado. Escrita, dirigida e interpretada por Jeremy Gardner esta producción de aspecto indie no deja indiferente tras su claustrofobico final. Una pelicula de zombies tratada desde un punto de vista mas austero, real, rodada con 4 duros y totalmente opuesta a 'Zombies Pary', con sutiles toque de humor y cercana a la nueva 'Maggie', a la que por ejemplo supera totalmente en todo por lo que decia antes, el no abastecimiento del drama como relleno vacio y sin sentido. Duración: 101 minutos. Año: 2012.