'Sólo tengo una placa de policía para identificarme como bueno', esta era una de las frases que pronunciaba un confuso y vengativo Max en 'Mad Max' (1979), película de culto dirigida por el creador del género post-apocalíptico George Miller, que iniciaría las andanzas de este peculiar justiciero y que sería el pistoletazo de salida para la fulgurante carrera al estrellato de Mel Gibson. Más de treinta y cinco años después y tras dos secuelas, 'Mad Max 2: The Road Warrior' (1981) y 'Mad Max Beyond Thunderdome' (1985), George Miller regresa a la dirección con esta cuarta parte, dejando atrás a su actor fetiche y dando paso a Charlize Theron y la estrella de acción en ascenso Tom Hardy como protagonistas. Totalmente deudora de la atmósfera conseguida en la segunda entrega, esta cuarta parte podría perfectamente pasar por un remake de aquella: desiertos, vehículos modificados, personajes bizarros, la sensación de soledad, de que Max realmente vive en un mundo que se ha convertido en un caos... y mucha, mucha acción, sólo que en esta película todo está elevado a la enésima potencia. Si tuviera que resumir esta película en tres palabras serían épica, bizarra y adrenalítica, apenas hay descanso para el espectador y de principio a fin es un festín para los amantes del género, una película de acción de las llamadas 'non-stop'.
Centrándonos en la historia y los personajes, exceptuando a Max, todos los personajes de importancia proceden de la Ciudadela. Un pequeño 'reino' situado en un cañón gobernado por Immortan Joe (irreconocibleHugh Keays-Byrne, actor el cual ya había aparecido como villano en la primera película de la saga). Joe tiene una fuente natural de agua y eso le da mucho poder entre los otros territorios, el de la gasolina y el de las balas y sobre todo en su oprimido pueblo sediento del liquido. Además posee un gran ejercito de soldados que desde niños han sido educados para adorar la carretera y la muerte. Entre estos soldados fanáticos se encuentra el excéntrico Nux, que hará todo lo posible para satisfacer a su líder, en este caso buscando a sus esposas 'secuestradas' por Imperator Furiosa. Este 'war boy' está interpretado por Nicholas Hoult, el cual hace un excelente trabajo llegando a dotar a su personaje de una ternura interior que llega a enternecer (muy emotiva su última escena). Pero quien se luce por encima de todo el reparto es Charlize Theron interpretando a la heroína Imperator Furiosa (quizá la verdadera protagonista de la película), que conduciendo un 'War Rig' adornado con todo tipo de armas de fuego y
un potente sistema de defensa, coge las riendas de ese desfile de vehículos y sin
miedo en su mirada aprieta fuerte el acelerador hacia su destino, que no es otro que darle una vida mejor a las esposas de Immortan Joe. Sorprende la explosiva fuerza que Theron llega a imprimir a su personaje, dándole un carisma único y que nos lleva al personaje femenino de
garra más bien llevado posiblemente desde la Ripley de 'Aliens'. Una lástima que el personaje principal, en este caso Max e interpretado por Tom Hardy, no llegue a estar tan bien perfilado en el guión como los demás, demasiado huraño y parco en palabras... aún haciendo una buena interpretación, Hardy no logra dotarle del carisma que si supo darle Gibson a su Max en al trilogía original. Principalmente porque cuesta mucho empatizar con su personaje, ya que basicamente se dedica a conducir y pelear con quien se le cruza en su camino, sin mucho más trasfondo que el de sobrevivir cueste lo que cueste y servir de apoyo al personaje de Furiosa. A pesar de que al contenido narrativo le falta más planteamiento y desarrollo y que el abuso de la exageración a veces es excesiva, la película no sufre en términos generales y todo es gracias a Miller, que logra una realización enérgica muy estimulante. Las escenas de persecución están
notablemente hechas en todo sentido, hay movimientos de cámara sencillamente demenciales y ojo a la impecable fotografía de John Seale (preciosa la escena de los 'cuervos humanos'), con una eficaz utilización del sonido y un montaje trepidante, apoyado en la vibrante música de Junkie XL que
funciona como una verdadera bomba que aumenta la emoción de la
pantalla.'Mad Max: Fury Road' llega para revivir una de las sagas clave del cine de acción y la renueva con una gran dosis de adrenalina que deja a las películas de 'Fast and Furious' en un juego de aficionados, alcanzando un status de película de culto seguramente en un futuro no muy lejano, pero que quizá le falta un plus en su desarrollo para ser considerada una obra completamente redonda. En definitiva, es la película ideal para ponerte cuando estés algo desanimado, ya que después de su visionado es como si te inyectaran un chute de adrenalina increíble y te dieran ganas de gritar a los cuatro vientos aquel lema del gran Nux: 'WHAT A DAY!, WHAT A LOVELY DAY!'.
Penúltimo día cubriendo la matinal de Auditori, y hoy si ya puedo decir que el sueño y cansancio vienen conmigo agarrados a la espalda, la velocidad al caminar ha bajado sustancialmente y cuesta el tirarse a la calle tan temprano para sentarse a ver 4 películas seguidas, algunos dirán que es una tontería quejarse por algo así, pero cuando quieres dar lo mejor de ti mismo y prestarle toda la atención a esos 4 films el no poder es muy frustrante y más si eres exigente contigo mismo como es mi caso. Estoy en el andén, esperando el tren en el que viene @JohnPrskalo para ir juntos a la primera proyección. De camino a la estación he podido meterme entre pecho y espalda un bocadillo de tortilla de patata. Ahora dudo si tendré más sueño tras la toma de café y el postrarme de espalda en la butaca o si por el contrario conseguiré ir mas despierto. Sea como fuere, queda hoy y mañana, aunque mañana es mas 'último día de curso' para mi, tranquilidad y 2 de los 4 films son clásicos, pero hoy a las 8:15h, el segundo día que más se madruga en Auditori. Realmente no me importa la hora, me parece bien cualquiera, lo que no puedo es con el poco descanso entre película y película, ni 10 minutos para respirar.
It Follows - David Robert Mitchell - Estados Unidos 8/10 La segunda película del director americano David Robert Mitchell tras 'The myth of the american sleepover' es un thriller con alma de slasher. Su potente y precisa banda sonora compuesta por Disasterpeace nos induce durante todo el metraje a trasladarnos a los años 80, donde Jason, Freddy o Michael aterrorizaban a toda una generación. En su dirección vemos el mismo estilo particular que Mitchell ya aplicó en su anterior producción mostrando la pubertad y un muy cercano día a día del estilo de vida americano fusionado con el modelo indie tipo 'Donnie Darko', 'Bellflower' o la mostrada en esta edición del festival 'Jamie Marks is dead'. Este toque diferente unido al thriller slasher ochentero consigue funcionar en todos sus aspectos hasta el final. No se extiende y no cae en la repetición evitando que el espectador acabe agotado de ver siempre lo mismo una escena tras otra. Thriller inteligente que basa todo su
potencial en lo sugerente de su planteamiento base sin dedicar mucho
tiempo a las preguntas del quién, cómo y porqué de lo que sucede. El
suspense y la tensión es generado igualmente sin estas aclaratorias
respuestas, dando espacio a un sub-tema sobre la importancia del sexo y
el amor entre los jóvenes americanos, mismo tema que David Robert Mitchell ya trató en su primer filme. Su arranque impactante y desconcertante así como su final
sutil y digno la hacen un gran thriller para una noche de palomitas.
Corta, pero muy efectiva.
The Rover - David Michôdnos - Australia 5/10 Nuevo western apocalíptico en la matinal de Auditori tras la llamativa, 'Young Ones'. El director David Michôdnos nos cuenta en 'The rover' la historia de unos ladrones que topan por casualidad con el coche de Eric (Guy Pearce), un tipo duro, rudo y sin escrúpulos que sobrevive a su día a día solo y sin más compañía que su propia presencia. Tras robarle el coche, Eric sale en su búsqueda encontrándose en el camino a Rey (Robert Pattinson), uno de los cómplices del robo abandonado por sus amigos tras recibir un disparo en el estómago. Film centrado prácticamente en sus dos personajes principales, la relación entre ambos y las formas de ver la vida de cada uno. Guy Pearce y sobre todo Robert Pattison llevan a un nivel colosal su papel, con unos matices dignos de mención y que atrapan al espectador en las conversaciones que mantienen entre ambos. Pattinson sorprende a base de bien, desconocido totalmente hará callar muchas de las bocas que lo venían criticando. La historia pasaría por un buen western de no
ser por la relegación del mismo a un segundo plano. La fotografía no
impera lo suficiente y la falta de detalles de ese mundo apocalíptico,
desértico y solitario de una Australia futura llena de buscadores de oro
no ayuda nada a que lo que nos cuentan nos llegue a importar lo
suficiente. La banda sonora de Antony Partos juega un papel
suculento al principio pero se pierde cuando se esconde el sol dejando
muy huérfana una película que necesita de ella para sobre elevarse. Como
western apocalíptico en esta edición 47 del festival de Sitges me quedo
con 'Young Ones', ya que tiene 2 protagonistas igual de buenos,
mejores personajes, mejor historia, y un futuro más detallado, más nerd y
más vistoso.
The Signal - William Eubank - Estados Unidos 7/10 Antes de empezar ha llegado una nueva presentación antes de empezar pero en esta ocasión no se trataba de la película que íbamos a ver sino del corto de Jaume Barceló, 'Dinosaurios'. La que es la sexta presentación en una matinal de Auditori no ha sido tal ya que el corto no ha sido presentado por ninguno de los creadores, sino que simplemente se nos informó que nos los iban a pasar antes del film. Y así fue, 'Dinosaurios' nos cuenta o nos intenta transmitir la idea de cómo será el futuro que nunca veremos, el futuro sin personas, donde estas se extinguen pero los lugares permanecen. Esta frase se repite varias veces durante la producción de Barceló. Todo acompañado por bellas imágenes de lugares vacíos y que antaño eran poblados de gente, un hospital psiquiátrico, una cancha de baloncesto, un monasterio, un castillo, un laboratorio, etc. Corto de agradable visionado, poco más que añadir. 'The Signal', curioso e interesante thriller de ciencia ficción bañado en la mezcolanza de varias ideas llamativas componiendo así un mosaico de gusto fino para los nerds más fans de este género. Con actores poco conocidos y una buena dosis de efectos especiales desde la mitad del film en adelante, la historia arranca intrigante con dos hackers acudiendo al encuentro de un tercero, NOMAD, con el que 'juegan' desde hace tiempo a ver quién es el mejor. El encuentro con este personaje cambiará sus vidas para siempre y probablemente las de toda la humanidad. Entre el casting novato y el bajo presupuesto que destila esta producción independiente dirigida por William Eubank
se puede decir que el resultado es más que satisfactorio. Con una buena
simplicidad inicial consigue mantener solo con su argumento e imágenes
cerca del cliché desde el primer minuto, el grado de amistad de los 3
amigos es muy creíble, hay complicidad y eso se muestra muy bien en la
pantalla. No llega a hacerse nada extensa y originalidad en ciertos
momentos combina bien con esa naturalidad que Eubank explota. Laurence Fishburne
es la única estrella del pequeño reparto. Sin conocer ni un solo
detalle de la trama es como mejor se disfruta esta película, ahí es
donde llega a sorprender porque hasta el punto que conté yo puede sonar a
bazofia informática llena de tecnicismos o conspiraciones que no
aportan nada nuevo al género y la verdad tampoco es que aporte mucho o
nada pero, sin conocer el resto de detalles de su argumento he terminado
su visionado con buenas sensaciones y con la idea de que tranquilamente
puede dar para una saga interesante. Dirigida por un gran director y
con los medios suficientes y sabiendo en qué punto termina el film,
¿porque no? Hay sagas con juegos de hambre, otras con laberintos, otras
con niños magos, quiero decir, aquí hay tema para mas, es solo el
principio. Divagaciones al margen, estamos ante una buena cinta de
ciencia-ficción que si bien no te va a descubrir nada nuevo si sabe
mezclar sus cartas con suficiente inteligencia como para resultar
interesante.
Når Dyrene Drømmer (When Animals Dream) Jonas Alexander Arnby - Dinamarca 3/10
Creía que eran solo los americanos los que tendían a coger una moda y exprimirla hasta su saciedad, pero no, los europeos también lo hacemos. Este híbrido o refrito vulgar de 'Teen Wolf', 'Let the Right One In' o 'The company of wolves' cansa y agota desde su gris inicio y sus títulos de sosos títulos de crédito iniciales. Opera prima del director danés Jonas Alexander Arnby, que con este cuento/fábula pretende vendernos la misma historia con diferente color. Y no cuela señor Arnby, ya no. El estilo de 'Let the Right One In' es inigualable, y su película, en 84 minutos no lo consigue, y eso que lo intenta durante toda la duración. El estilo nórdico visto en el film de Tomas Alfredson se propagó como la lepra en otros films y series como la maravillosa 'Forbrydelsen' o la actual 'Bron/Broen', ambas con remake americano. Ya han pasado muchos años desde que este
estilo rompiera moldes en el panorama cinéfilo como para intentar
sorprender con él. La cinta de Arnby no aporta nada nuevo a un
género al que solo se limita a cambiar una sola cosa, vampiros por
licántropos. Y no hay mas, y demos gracias, porque los 84 minutos se
hacen eternos. El inicio es totalmente 'Teen Wolf', con ese
secreto familiar o las escenas del espejo y del baño cuando el padre
quiere entrar; el resto del film es ver lo mismo que en 'Let the Right One In' pero como digo cambiando unos bichos por otros, simplemente. Pesada e insulsa.
Es sábado y son las 6:30 de la mañana. No hace ni 5 horas me encontraba sacando al perro. Hay sueño, mucho. Los primeros 5 minutos tras despertar mi mente solo piensa en volver a cerrar los ojos. Para sorpresa el día abre esperanzador y se presenta intenso tras una pasada tarde-noche movida. Desayunar y vuelta a sacar al perro. Son las 7:30 y no he quedado con Vigalondo, salgo caminando hacia la estación de tren, vuelvo a Sitges. Hoy es el primer día que acudo al festival a visionar 4 peliculas seguidas; 'Young Ones', 'Musarañas', 'Kiki´s Delivery Service' y un producto nacional de animación llamado 'Pos Eso'.
Young Ones - Jake Paltrow - Estados Unidos 7/10
Un híbrido de thriller y western apocalíptico indie a las 8:30h de la mañana: la sola idea de que fuera una película lenta me daba pánico, pero resulta que 'Young Ones' no sólo ha conseguido mantenerme despierto, sino que me interese todo lo que en ella ocurre. Mantiene pegado a la butaca y pendiente de su trama en todo momento. En un futuro inconcreto, el agua se convertirá en el bien más preciado y difícil de encontrar. La acción se centra en la historia de una familia que vive en el desierto, los Holm. Mientras padre e hijo se dedican a dar suministros de todo tipo a los habitantes de la zona para ganar algo de dinero, su hija se encarga de la casa. El mal rollo que sienten los dos hijos respecto a su padre al inicio del film se palpa en todas las miradas y palabras que estos le dedican, sobre todo en las de su hija, harta de vivir bajo su techo y empieza a sentir deseos de volar. Todo empieza a torcerse cuando la hija decide fugarse de casa con su novio, ese es el punto de partida de todo lo que ocurre. El hecho de no saber en qué edad, tiempo o lugar transcurre la acción no le quita ni un ápice de interés al largometraje de Jake Paltrow.
Al contrario: ayuda a centrarse únicamente en la trama principal y
contemplar más tranquilamente los matices de cada interpretación. La
elección de los actores para la película es acertadísima: Michael Shannon da vida a Ernest Holm (el padre); Nicholas Hoult es Fleming Lever (el novio del que se enamora la hija de Holm), Katherine Holm (la hija rebelde), es Elle Fanning, y el papel de hijo de los Holm, Jerome, recae en el joven pero curtido actor aussie, Kodi Smit-McPhee. Con un arranque prometedor mostrando una escopeta custom y el rostro impenetrable junto a esos ojazos azules de Shannon,
uno puede frotarse las manos tranquilamente: la cinta no baja de nivel
hasta pasada la mitad, donde la acción decae un poco para matizar más el
drama y así poder volver con un final trepidante a la par que
previsible pero bastante digno. Real, sin florituras. Como en el viejo
oeste. Mención especial merecen la fotografía descolorida, con tonos
marrones y amarillos pálidos en casi todo, edificios, construcciones e
incluso la ropa de los Holm (todo es rústico y arcaico, pero a la vez novedoso en cuanto a sus formas), y los punteos de guitarra de la banda sonora de Nathan Johnson (primo y habitual en las producciones de Rian Johnson)
en un registro nuevo pero muy adecuado para crear la atmosfera western.
Todo en este futuro es usado, desgastado, como sus efectos especiales,
sutiles, al más puro estilo 'Distritct 9', máquinas mecánicas con
una única función, usadas como animales de carga debido obviamente a
que no hay agua y si no hay agua, no hay animales. Hay infinidad de
detalles que nos enseñan como sobreviven en un futuro sin agua, la
manera en que lavan los platos, las ropas de 'domingo' que usan. Gran
sorpresa y gran trabajo de su director dividiendo el film en 3
capítulos: PADRE, NOVIO e HIJO, cada cual no cuenta su versión de la
historia sino que la trama es lineal, con un principio y un final. Y
para los que no le encuentren nada de western, atentos a la escena de
travesía por el desierto entre Shannon y Hoult: puro
western, sin discusión. No existe duelo interpretativo en ningún
momento, el director no juega a eso ni ellos tampoco, para eso cada cual
tiene su capítulo y ambos saben aprovecharlo muy bien.
Musarañas - Juanfer Andrés y Esteban Roel - España 8/10
Sala abarrotada, público expectante para el film 'producido por' Álex de la Iglesia: empieza 'Musarañas'. Los directores del corto '036', Juanfer Andrés y Esteban Roel son los perpetradores de haber estrenado en la 47 Edición del Festival de Sitges la que hasta ahora es la mejor película española del certamen. El filme se sitúa en los años 50, donde dos hermanas huérfanas viven juntas. Una es Montse (Macarena Gómez), que padece agorafobia y mantiene una vida muy religiosa, y la otra es Nia (Nadia de Santiago), la hermana pequeña que Montse tiene a cargo. El padre de las chicas (Luis Tosar) no volvió de la guerra, y la madre de ambas murió al dar a luz a Nia, quedándose Montse al cargo y alimentando cada día mas y mas sus ataques de ira y su comportamiento obsesivo y desequilibrado. La desmesurada protección que ejerce sobre Montse se va tensando y tensando hasta que todo explota justo en el momento que un vecino del edificio (Hugo Silva) tropieza por las escaleras cayendo en el rellano de las hermanas para ser recogido por Montse: a partir de aquí, no sólo ella se desestabilizará por completo, sino que se convertirá en un tornado difícil de contener. El filme empieza muy cauto, mostrando a sus personajes perfectamente,
allanando el terreno para la vorágine final donde el solo hecho de la
entrada de Carlos en la casa para ser atendido enciende todas las
alarmas. No es 'Misery', tranquilos, ahí es donde más se disfruta del film, donde vemos a una Macarena Gómez
como jamás la habrán visto, para nada sobreactuada. Un papelón sin
peros, sus gestos, timbre de voz, miradas, reacciones en las muertes.
Impresionante: sin duda una actuación que bien merece una nominación al
Goya. Hugo Silva vuelve tras su gran papel en 'Dioses y perros',
y de nuevo esta genial: el actor madrileño pasa por un gran momento de
gracia. En cuanto a Natalia de Santiago no puedo decir nada malo y menos
aún cuando su papel, de los 4 protagonistas principales, no sólo es el
menos llamativo o más 'normal', sino que al lado tiene a una Macarena Gómez de 10, a un Tosar que es capaz de asustar al público solo con su presencia y sin abrir la boca, y con un Hugo Silva que,
como digo, pasa por un buenísimo estado de gracia. Difícil pero
solventado con naturalidad. Este thriller ambientado en la España de los
años 50 deja muy buen sabor de boca debido a como se van enfocando las
escenas para crear ese gran tramo final donde no se obvia nada, también
gracias al humor negrísimo que tiene, un humor de calidad, y a un
importante giro final, un muy buen giro final diría yo. Algo que parece
que les importe pocos a los directores últimamente: cerrar bien sus
películas. Gran opera prima de Juanfer Andrés y Esteban Roel, que podría estar firmada por el mejor de la Iglesia. De momento, LA PELICULA del festival, de las que yo he visto, claro.
Majo no takkyûbin (Kiki's Delivery Service) Takashi Shimizu - Japon 2/10
El director de este experimento es nada más y nada menos que Takashi Shimizu. El amigo Takashi seguramente no os sonará y para ahorraros buscar en Google os diré que fue el encargado de dirigir las 2 partes de 'Ju-On', las 2 de 'La Maldición (The Grudge)', y también las 2 versiones USA. No es Scorsese ni Allen, ni está reconocido como un gran director, pero tiene experiencia, y es asiático, que siempre se valora más últimamente. Como digo, el amigo Takashi, que llevaba 3 años sin hacer ninguna película, reaparece en la escena con esta adaptación de la novela de Kadono Eiko, que antes se había encargado de dirigir espléndidamente el maestro Hayao Miyazaki en 1989. Todo el que haya visto el film de Miyazaki y decidiera entrar a ver esta película, sabía a lo que se atenía, y que no se lo pueden pedir peras al olmo porque a pesar de ser una adaptación de la novela, si has visto la del maestro, las referencias visuales van a ser comparadas con el film de animación. Frente a esto, nada tienen que hacer los efectos especiales por muy logrados o caros que sean, pueden defender dignamente alguna escena pero en su gran mayoría quedaran en ridículo frente al potencial de la animación de Miyazaki. El público que acudió a verla lo entendió desde el inicio y se pudo ver
una producción decente, sin abusar de los efectos especiales, y con
cierto humor en algunas escenas. Y cuando más se reforzaba la idea en el
espectador de que la película al menos, no aburría ni caía en el
ridículo, el amigo Takashi se marca una escena de la que desconozco si aparece en la novela de Eiko, o si se vio en la versión de Hayao,
pero que ha servido para tirar todo el trabajo realizado hasta ese
momento. Una caída al vacío donde las risas por escenas graciosas han
pasado a ser risas por el ridículo que se estaba viendo en pantalla. Ese
final le va a pasar factura al director nipón: 20 últimos minutos del
film non stop de risas cómplices entre el público, algunos incluso
aplaudiendo al compás de la canción final que se oía cantada por el o la
doble de Falete versión japonesa, mientras diluvia, y ella o él, toda
entregada con la cara llena de agua y la túnica pegada al cuerpo.
Increíble. Casi lloro, de la risa. Rescato una de las frases del filme
que no tiene desperdicio: cuando un doctor curando a un animal ante la
atenta mirada de Nicky y Tombo les dice ...no infravalores las colas!
Pos Eso - Samuel Orti - España 3/10
Primera de todas las películas vistas en la franja matinal en Auditori (y primera de animación) que es presentada por parte del equipo realizador de la misma. En este caso fueron el director Samuel Orti, el director de la productora Basque Films & Conflictivos Productions y dos actores, Carlos Areces y Esperanza Lipe que ponen su voz al psicólogo Jorge y la criada Gracita respectivamente. Juntos, hicieron una breve presentación del film y se recordó al mismo tiempo a dos grandes actores españoles fallecidos y que también pusieron su voz a algunos de los personajes como Álex Angulo (representante Manolo) y Mariví Bilvao (madre de Lenin). Con 5 cortos de animación en su currículum desde el año 2003 hasta 2010, Samuel Orti y su equipo empezaron a trabajar en el que sería su primer largometraje de animación, 'Pos Eso'. Que por fin ve la luz ante el público del Auditori poco antes de las 3 del mediodía ante una gran cantidad de público. Su argumento es básicamente la enésima revisión del film 'El exorcista' de William Friedkin en 1979. 80 minutos de gags continuos, sin criterio, y con una falta de ideas alarmante. Tras unos 5 o 10 primeros minutos llenos de humor slapstick y bastante aceptable la película cae en un continuo de bucle de escenas míticas de otras películas, 'The Omen' e 'Indiana Jones' entre otras. Resulta que 'Pos Eso' se trataba de un homenaje a esos clásicos. ¡Acabáramos! Pues el homenaje es más repetitivo que morder un cabeza de ajos, hastiando al espectador con tanta gracieta cayendo en la repetición cansina tras ese inicio esperanzador.