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martes, 11 de noviembre de 2014

TOP 10 - TERROR EUROPEO (3)




4 - Låt den rätte komma in (Let The Right One In) - Tomas Alfredson - Suecia
9/10
  
Al borde del suicidio. Ahí se encontraba el genero de vampiros antes de llegar la película dirigida por Tomas Alfredson. Mientras que la temática zombie se regeneraba poco a poco con films como 'Zombies Party', la saga britanica '28 days later' y series como 'The Walking Dead' o la francesa 'Les revenants', los vampiros sufrían el fenómeno 'Crepúsculo' en silencio (sólo series como 'True blood' o 'The vampire diaries' se tomaban a los chupasangres de una manera 'digna'). Va por temporadas, años 60 y la infinidad de versiones de Dracula de Christopher Lee, años 70 los zombies de Romero, años 80-90 el vampirismo se une a la comedia y también llegan cintas como 'Dracula' de Bram Stoker o 'Entrevista con el vampiro' sin olvidar 'Queen of the damned' mientras que los zombies seguían de retiro. Principios del 2000 en adelante los vampiros sufren el arrollador fenómeno teen fan con la saga 'Crepúsculo' y los zombies toman el control. Llegados a este punto aparece la fábula de Tomas Alfredson en 2008. Un cuento sutil sobre vampiros ambientado en Estocolmo a principios de los años 80. Ciertamente hay películas que cambian la progresión de un genero, 'Let the right one in' es la 'Matrix' del género de vampiros, es la prueba visible de que hasta un personaje surgido de la imaginación del hombre y tratado con la seriedad necesaria puede llegar a ser tan real como nosotros mismos. Oskar, un niño de 12 años que pasaría por hijo de alguno de los miembros del grupo Abba vive acosado por los matones de su colegio y en su propio hogar no encuentra el consuelo necesario afrontar la situación gracias a una madre totalmente ausente y divorciada del alcohólico de su padre. Oskar pasa las noches soñando con vengarse de los niños de su colegio. Durante una de esas salidas nocturnas conoce a Eli, una niña que hace poco se ha mudado junto a un hombre mayor al edificio donde el vive. Entre ambos surgirá algo mas que amistad, algo mas que amor. Basada en la novela de John Ajvide Lindqvist que también escribió el guión y con la portentosa fotografia de Hoyte van Hoytema, 'Let the right one in' es la mejor película sobre vampiros desde 'Dracula' de Bram Stoker o 'Entrevista con el vampiro' y, curiosamente, ambas también son adaptaciones de grandes novelas. El hecho que esté ambientada en una fría Estocolmo llena de nieve como el gran telón de fondo la hace aún más perfecta si cabe. El vampirismo incrustado de esa manera en la sociedad es tan escalofriantemente real que hace olvidar por completo que estamos ante un personaje salido de la fantasía del ser humano. Diálogos medidos, justos y necesarios que transcurren a un ritmo preciso, que no lento, que es muy distinto. Se deja respirar al protagonista, podemos acercarnos a él y sentir lo que Oskar siente por Eli, amor, curiosidad, confianza. A esto ayuda la brillante interpretación de Kåre Hedebrant con esa mirada perdida, esos gestos ante las continuas vejaciones de sus compañeros y como con su mirada nos transmite que su miedo hacia ellos ya es algo contra lo que no puede luchar.
INICIO PSEUDOSPOILERS - A quien debería tenérselo en teoría y en cambio es quien le suministra el valor necesario para revolverse, es Eli.  Pero... ¿se lo suministra o se lo impone? Ella tiene unas necesidades que Hakan ya no puede solucionar y ha fijado sus ojos en Oskar, se podria entender así, que Eli quiere un nuevo esclavo que la alimente pero su relación con Oskar empieza antes que a Hakan le ocurra lo inevitable. No digo que Eli se enamore de Oskar nada mas verlo pero si distingue en él una inocencia pura, capacidad de sumisión inmediata y por ende altamente manipulable. Oskar, pasa a convertirse en objetivo claro de Eli cuando al poco de mudarse Hakan, no consigue realizar los trabajos que antes realizaba, no antes, antes solo era alguien que Eli esta testando por decirlo de alguna manera. ¿Hakan fue el anterior Oskar? Posiblemente. Cuando una historia tan sencilla se torna tan intensa, interesante y llena de escenas que ya son míticas como son las de Hakan 'cazando', Oskar revolviéndose contra uno de los matones, Eli subiendo a ver a Hakan en el hospital, la de la piscina o la del tren, esta termina convirtiéndose en película de culto irremediablemente.  - FIN PSEUDO SPOILERS. Y ante eso estamos, un must see por excelencia, sin peros. Una de las mejores películas de terror de la última década.



3 - Les Diaboliques - Henri Georges Clouzot - Francia
9/10

Ne soyez pas DIABOLIQUES! Ne detruisez pas l´intérêt que pourraient prendre vos amis à ce film. Ne leur racontez pas ce que vous avez vu. Merci pour eux. (¡No sean diabólicos! No destruyan el interés que puedan sentir sus amigos por esta película. No les cuenten lo que han visto. Gracias en su nombre.)

Con este texto finaliza 'Les diaboliques', mi TOP 3. 'Celle qui n'était plus', la novela en la que esta basada esta película fue escrita por los novelistas Pierre Boileau y Thomas Narcejac, autores más tarde de otro gran título, 'D'entre les morts', adaptada al cine en 1958 por Hitchcok con el sobrenombre de 'Vertigo'; en 1960 ayudaron a Georges Franju en la adaptación cinematográfica de 'Les yeux sans visage' (que también encontraréis en este TOP). Co-escrita (con Jerome Geronimi, Rene Masson y Frederic Grendel), dirigida, producida y estrenada por el talentoso Henri Georges Clouzot en 1955, autor entre otras magnificas películas de 'Le salaire de la peur', 'Quai des Orfèvres' o 'Le Corbeau', 'Les diaboliques' supuso otra muesca más en la carrera del brillante director francés. En un colegio internado alejado de Paris junto a decenas de niños conviven, el director Michel Delassalle (Paul Meurisse), su mujer Christina (Véra Clouzot), los profesores Nicole Horner (Simone Signoret), Drain (Pierre Larquey), Raymond (Michel Serrault) y el personal de servicio. Todos allí conocen el triangulo amoroso que forman el director, su mujer y la profesora Nicole, una rubia de lengua cortante. Y cuando digo todos, es todos, hasta los niños. Este triángulo que desde el inicio ya conocemos, tanto nosotros como el resto de personajes, es el primer aviso del director para que estemos muy atentos a cada escena y no perdamos detalle. El director, el machista y autoritario Michel, hace y deshace a su antojo tanto con su mujer, su amante, los empleados y hasta la propia institución infantil, la cual regenta con mano dura descarada. Mujer y amante, hartas ambas de sus continuos desprecios buscaran la forma de acabar con la situación a cualquier precio. Algunos datos curiosos proporcionan un valor añadido a esta cinta como que la productora asociada (Filmsonor era la principal) es Vera Films, llamada así en honor a su mujer Vera Clouzot que interpreta el papel de Christina Delassalle. Lo todavía mas curioso, extraño y que forma parte de la leyenda que acompaña la película es que al igual que Christina, su personaje, Vera Clouzot también sufría del corazón y murió fruto de un ataque tan solo 5 años después del estreno de 'Les diaboliques'. Otro detalle menos escabroso es que este fue el film que ayudó a Hitchcock (quien llego tarde a la compra de los derechos para rodar 'Les diaboliques') a adaptar finalmente la novela de Robert Bloch, 'Psycho'. Además, el escritor confesó en una entrevista que el film francés era su película de terror favorita. Estamos ante un perfecto thriller psicológico, una maravilla de principio a fin. Clouzot va mezclando todas las piezas compuestas por los personajes, los carácteres tan exquisitamente perfilados y lugares u objetos clave (colegio, apartamento, piscina, tintorería, baúl, mechero, figura porcelana, llave con forma de estrella) aumentado el suspense hasta un final apoteósico que ya es parte de la historia del cine.


Nunca más volverás a ver una piscina de la misma manera después de visionar 'Les diaboliques'. Ni tan siquiera una bañera. Posee tantos momentos brillantes que si la primera vez que se ve se disfruta más por no conocer el giro final, en posteriores ocasiones uno saborea toda esa esencia de Clouzot, entendiendo el porqué de muchos de los planos con los que el realizador francés intentaba decirnos más cosas de las mostradas a simple vista (esos planos de mujer y amante separados por un árbol o una columna, la inocencia y la maldad, el bien y el mal (?)). La fotografía del habitual de Clouzot, el veterano con mas de 200 películas Armand Thirard, es otro de los aciertos de este thriller aportando un enfoque casi victoriano a ese internado ya desde el arranque mostrándonos en contrapicado su nombre grabado en la valla metálica. Su banda sonora solo aparece en los títulos de crédito iniciales y finales, firmada por Georges Van Parys y compuesta principalmente por violines, pianos y unos diabólicos coros de voces infantiles casi al final donde aparece el siguiente texto: 'Une peinture est toujours assez morale quand elle est tragique et qu´ele donne l´horreur des choses qu´elle retrace - Barbey D´Aurevilly' (Una pintura siempre es lo suficientemente moral cuando es trágica y refleja el horror de las cosas que describe). Thriller psicológico con unas pinceladas dramáticas, pues obviamente las tiene como son esa mujer inocente, católica, enferma y ninguneada por su propio marido quién la ama sólo por su dinero y es capaz de flirtear con su amante delante de ella, la propia amante maltratada fisicamente, la pobreza patente en la gestión del internado con un director rácano y violento (cuando manda a Drain callar a los niños lo levanta del brazo y lo obliga literalmente o el mismo Drain suplicando por un vaso de vino) que no se ocupa de los deberes que  un cargo así exige. Pinceladas dramáticas porque aquí lo que premia no es el drama sino el ir sumando factores para el shock final. El guión es ágil, sin profundizar en el drama y sin engaños consigue mantener el interés hasta su tensionado final. Película que serviría de pauta para muchos otros directores en el futuro y al que su aire hitchcockiano y su particular natural fotografía en blanco y negro no conducían a crear una atmósfera oscura y oprimente sino mas bien un clima de suspense y tensión palpable en cada escena. Solo me queda remarcar las actuaciones en las que ninguna destaca más que otra siendo todas de gran talante. Clásico imperecedero de potente dirección y puesta en escena. Thriller impecable, de principio a fin.


2 - The Innocents - Jack Clayton - Reino Unido
9/10

Estrenada en 1961 y dirigida por Jack Clayton se trata de una adaptación de la novela escrita por Henry James en 1898, 'The Turn of the Screw'. Una historia gótica de fantasmas mezclada con un potentísimo drama psicológico donde guión, interpretaciones, fotografía y música se unen junto a un nítido blanco y negro de altísima calidad para ofrecernos como resultado una de las mejores películas de terror europeas de toda la historia. A principios de los 60 el tema casas encantadas despuntaba ya como la nueva gallina de los huevos de oro con grandes éxitos como 'House on haunted hill' o '13 ghosts' y dos años mas tarde con 'The Innocents' llegaría otro clásico británico de idéntica temática, la brillante 'The Haunting' de Robert Wise. Su argumento os sonará mucho ya que es el paciente 0 en cuanto a casas encantadas se refiere: Miss Giddens (Debora Kerr) es una recatada institutriz que acepta el trabajo de cuidar a dos hermanos Flora y Miles (Pamela Franklin y Martin Stephens) en una mansión victoriana apartada en las montañas mientras su único tutor, su tío (Michael Redgrave), se ocupa de unos asuntos en la gran ciudad. En la mansión conoce a la encantadora ama de llaves Mr.Grose (Megs Jenkins), que le ayuda a instalarse y a conocer a los niños. A los pocos días Miss Giddens empieza a observar comportamientos extraños en los pequeños y a sufrir alucinaciones en las que ve a la antigua institutriz muerta un año antes. Lo mejor que se puede decir sobre 'The Innocents' es que a pesar de haber servido de inspiración para otras películas como 'The Changeling' o 'The Others' incluso la propia 'The haunting' es que, a día de hoy sigue la mejor de todas ellas. ¿Historia de fantasmas con trasfondo dramático o al revés? Es una película tan ambigua y con un final tan instigador que soporta segundos y terceros visionados en los que encontrar nuevos detalles y formas de entender su final. Que aún pasando más de 50 años conserve su esencia no es algo casual. Hay una unión de factores, en este caso personas, que hacen de ella una joya muy admirable. Seguramente el factor mas importante de estos sea la adaptación del guión por el mismísimo Truman Capote, sinónimo de calidad. La puesta en escena y la impecable fotografía en un pulido blanco y negro de Freddie Francis ('The elephant man','The Straight Story') son algo maravillosas, inolvidables me atrevería a decir. Francis saca todo el partido a una espléndida Debora Kerr, y como esta lo da todo, fijaos en sus ojos cuando habla con Miles, el movimiento de sus pupilas vibrantes, está totalmente metida en su papel, es algo bárbaro. Y si ella esta perfecta, los niños... los niños son algo extraordinario, para llevarlos al mismo colegio que Damien vaya. Si Pamela Franklin como Flora está brillante lo de Martin Stephens como Miles es algo que bordea la perfección, impresionante el registro de este niño que venía de rodar 'Village of the damned' y ya tenia experiencia en poner esas miradas que le dedica a Miss Giddens, esos aires de superioridad.



Debora Kerr está magnifica pero Martin Stephens hizo el papel de su vida. Cuando uno decide ver 'The Innocents' sabe, mas o menos a los 2 minutos, que está a punto de ver una muy buena película. Fondo negro, suena una melodiosa canción infantil durante unos 45 segundos en los que solo vemos el fondo oscuro, tras este, aparecen las manos de Debora Kerr a la izquierda junto a los primeros títulos de crédito que van unidos al sonido de unos pájaros, brillante. Sólo los títulos de crédito ya nos avisan que no estamos ante un producto cualquiera, que no se ha hecho deprisa y corriendo, que esta cocinado a fuego lento, donde cada escena contiene más de lo que muestra, que podemos divagar sobre los diálogos que sus personajes interpretan, que vamos a tener que leer entre lineas durante muchas ocasiones. La canción en cuestión es 'O Willow Wally' y da un mal rollo espeluznante cada vez que Flora la tararea. El film de Clayton lleva al espectador a dictaminar tras su final la opción que más sienta acertada sin dejar de pensar en que la no elegida, la que consideramos imposible o absurda también exista. INICIO PSEUDOSPOILERS -  ¿Son reales las visiones de Miss Giddens o por el contrario somos embaucados por su histrionismo y excitación? ¿Está Miss Gidens siendo invadida por un cúmulo de sentimientos y sensaciones que en su vida anterior donde era tan inocente y puritana no conocía? ¿Qué hay oculto en ese beso de buenas noches a Miles? Como veis, es un film al que se le puede sacar una buenísima tertulia cinéfila, sus diversas interpretaciones partiendo siempre que lo que vemos es lo que la propia  Miss Giddens ve ya que es su punto de vista lo que siempre se nos muestra dejan abiertos varios caminos. ¿Creemos a la nueva institutriz? ¿Creemos a los niños? ¿Se aprovechan los niños de la mente paranoide de Giddens o es Giddens quien manipula y se hace con el control tanto de los niños como de la mansión? ¿Flora termina desquiciada y Miles muerto o la pequeña finge al ver que alguien más ve esos fantasmas y Miles simplemente se desmaya? - FIN PSEUDOSPOILERS. Sea como fuere este TOP 2 del ránking es un clásico del terror psicológico europeo que nadie puede dejar pasar.


1 - Nosferatu - F.W. Murnau - Alemania
9/10

Schreck en alemán significa ‘terror’. Schreck es el apellido del actor que dio vida al más famoso vampiro europeo de la historia del cine. Como no podía ser de otra manera, 'Nosferatu' de Murnau, es la elegida para ocupar el primer puesto del TOP. Esta grandiosa película muda alemana está basada en la novela escrita por Bram Stoker en 1897, 'Dracula'. La misma en la que se basó Coppola para su versión de 1992. ¿Porqué llamarlo Nosferatu y no Dracula? Murnau quiso adaptar la novela de Stoker pero el estudio para el que trabajaba no consiguió hacerse con los derechos de la obra con lo que el realizador alemán decidió rodar su propia versión. La muerte le llegó a Stoker 10 años antes de que Murnau dirigiera su 'Nosferatu' y fue la viuda del escritor quien denuncio la película por infracción de los derechos de autor. Florence Balcombe (ex-mujer de Oscar Wilde) ganó el juicio y se empezaron a destruir todas las copias existentes de la película pero esta había llegado ya a tantas partes del mundo que fue imposible acabar con todas. Con el tiempo y la muerte de Florence, la gran mayoría de copias que permanecieron escondidas salieron a la luz. Esa es la razón de que hoy podamos disfrutar de esta versión del personaje de Dracula que Murnau trasladó a esa nueva creciente corriente artística llamada, cine. También es la razón por la que existen diferentes montajes o ediciones de la misma las encontradas en Inglaterra, Francia o Alemania. La más completa fue la emitida en el festival de cine de Berlin en 1984. Estamos en la ciudad de Wisborg durante el año 1838. Hutter y Ellen (Gustav von Wangenheim y Greta Schroeder) son un matrimonio bien avenido que vive tranquilo hasta que un día, el jefe de Hutter, Knock (Alexander Granach) decide enviarlo a Transylvania para cerrar la venta de una casa con el conde Orlok (Max Schreck). De camino para en una posada donde tras comentar que se dirige a ver al conde todos los presentes le aconsejan aterrorizados que no lo haga. Al llegar al castillo y después de cenar junto a Orlok se acuesta y pasa la noche allí. Al despertar se dará cuenta que tiene dos pequeñas heridas en el cuello. El conde Orlok firma los papeles para la adquisición de la casa y su llegada a Wisborg conllevará terribles consecuencias. Noventa minutos de puro arte alemán, de puro Murnau. Décima película del realizador bávaro que no solo adapto maravillosa y libremente la novela de Stoker sino que supo insuflar a su nueva versión un aire tan o mas aterrador que el que el novelista imprimió a su Dracula. De hecho y a lo largo de la historia el personaje de Dracula ha sufrido, y digo bien lo de sufrido, todo tipo de versiones y variaciones mientras que Nosferatu ha sido tratado con mucha delicadeza por todos aquellos directores que se han atrevido a inmiscuirse en su camino. Este film es ya un documento histórico, un clásico que todos, absolutamente todos, deberíamos ver una vez cada cierto tiempo para que no olvidemos como fueron los inicios del cine. La interpretación de Max Schreck como Nosferatu es brillante, talmente parece un maldito vampiro, ¡por el amor de Dios! Han pasado más de 90 años desde esta película y su pose tétrica, su cara decrépita, sus uñas y su mirada perversa siguen siendo tan potentes como el primer día.
 


La iluminación y la fotografía son el actor que le hace sombra y nunca mejor dicho, al propio Schreck, pues destilan una innovadora inteligencia capaz de transmitir sensaciones realmente aterradoras. El encargado de ese toque artístico es Fritz Arno Wagner, un genio que trabajó habitualmente con Murnau, Georg Wilhelm Pabst y Fritz Lang. La banda sonora quizás sea su parte más endeble pues no está a la altura en ningún momento debido principalmente a los sonidos extraños de los que se compone. No es la historia, son sus imágenes, su increíble y arrolladora inteligencia para el año en que se rodó, no se trata de vampiros, se trata de la liberación de un alma encerrada, de cómo hasta la más aterradora de las criaturas puede desear algo que no ha podido ver nunca. 'Nosferatu' es arte, una sucesión de imágenes sugerentes e innovadoras.  Un número uno sin duda alguna. Si el mito de 'Nosferatu' os atrapa no dejéis de ver 'The shadow of the vampire', cinta británica donde se relata de un modo ficcionado como fue el rodaje de la película con Murnau interpretado por John Malkovich y William Dafoe dando vida a Max Schreck.

TOP 10 - TERROR EUROPEO (2)




7 - Das Kabinett des Dr. Caligari - Robert Wiene - Alemania
7/10

Antes que Nosferatu, Dracula o Frankenstein existió Cesare. 'Das Kabinett des Dr. Caligari' abre el telón mostrándonos a un preocupado Francis (Feher) conversando con un amigo al que relata unos hechos que vivió no hace mucho. A modo de flashback durante todo el metraje practicamente Francis nos cuenta la llegada de una feria ambulante a Holstenwall, un pequeño pueblo al noroeste de Alemania. Uno de los feriantes, el extravagante doctor Caligari (Werner Krauss), presenta a su máxima estrella, Cesare (Conrad Veidt), un sonámbulo que lleva 25 años en hipnosis y es capaz de predecir el futuro. Extrañas y misteriosas muertes se sucederán en los días siguientes a la llegada de la feria. La obra cumbre del expresionismo cinematográfico la dirigió el checo Robert Wiene en 1920, dos años antes que 'Nosferatu' de F.W. Murnau. En principio, iba a ser otro gran director como Fritz Lang el encargado de dirigir el film pero este se encontraba rodando la segunda parte de 'Die Spinnen'. El guión corre a cargo del también checo Hans Janowitz ('The Janus Head', 'Marizza, genannt die Schmuggler-Madonna') y el austriaco Carl Mayer ('Der Letzte Mann', 'Sunrise') basándose en historias personales de ambos. Os aconsejo que indaguéis, sobretodo en el aporte de la historia personal de Janowitwz al guión. El mítico nombre del doctor viene dado por un libro escrito por Stendhal, 'Cartas desconocidas', donde el escritor relata un encuentro que tuvo con un oficial en la Scala de Milán llamado Caligari. El pintor e ilustrador Alfred Kubin iba a ser el diseñador de los decorados por petición de Janowitz, el guionista, pero fueron los pintores expresionistas Walter Reinmann, Walter Röhrig y Hermann Warm quienes crearon finalmente esos fondos pintados en telas llenos de formas geométricas, esas calles retorcidas, sillas enormes en diminutos espacios, ventanas con marcos puntiagudos y un sinfín de ambientes totalmente opresivos y oscuros que la fotografía e iluminación de Willy Hameister ('Hintertreppe ', 'Genuine') supo plasmar a la perfección en cada escena y cada plano de la película. En cuanto a su banda sonora, fue creada por Giuseppe Becce ('Der Letzte Mann', 'Das blaue Licht'), pero no existe ninguna versión con la partitura original del compositor italiano ya que esta está totalmente perdida. En las futuras restauraciones que la obra de Robert Wiene sufrió el acompañamiento musical fue totalmente reescrito usando algunos trazos de otras composiciones de Becce para el cine mudo por autores como Lothar Prox en 1985, Richard Marriott en 1987, Rainer Viertelboeck en 1993, Timothy Brock en 1996 (aquí además se añadieron filtros de color dependiendo de la localización de la escena) y la ultima en 2014 por el neoyorquino John Zorn durante el Festival de Berlin. También pululan por cierta red social de vídeos una decena de versiones con imaginativas bandas sonoras, algunas muy logradas e incluso existe una en la que canta David Bowie.



Una gran película de poco mas de una hora llena de detalles a los que prestar atención, varios símiles políticos e ideologicos puede salir de ella después de verla. Han pasado mas de 90 años y sigue siendo un claro referente del cine de terror donde además de teorías políticas o posicionamientos ideólogicos se disfruta del expresionismo alemán mas exaltado y por si esto no fuera suficiente contiene una narrativa brillante y caótica en los pocos textos que se nos muestran capaz de hacer que el espectador no solo que no se pierda en sus escasos diálogos sino que termine sorprendido con ese giro final, esa vuelta de tuerca que ha servido de inspiración a tantos y tantos directores. La unión de tantos buenos artistas trabajando a la vez crea una atmósfera y ambientación únicas, incluidos los actores con sus portentosos maquillajes y exageradas interpretaciones, rodeados de formas cubistas, gótica y altisimas puertas oblicuas que comprimen todos los recovecos de la puesta en escena donde nada se escapo al ojo de su director que supo captar siempre la atención del espectador hacia donde quiso. El uso del iris junto a esos fundidos a negro trasladan de manera impresionante a saborear esa angustia, ese miedo tan inquietante que por ejemplo infunde la escena en que Cesare abre los ojos, ese instante que parece no tener fin o la fuga del mismo por las callejuelas estrechas de Holstenwall tras el intento de rapto de Jane (Lil Dagover). Gran obra que influyo en otros magníficos directores como Hitchcock, David Lynch o Tim Burton, sobretodo en este ultimo, 'Edward Scissorhands' con Depp idéntico a Cesare, los decorados geométricos de 'Bettlejuice' o el Penguin que intepretó DeVito en 'Batman Returns'. Al igual que al 'Nosferatu' de Murnau, a 'Das Kabinett des Dr. Caligari' se la puede considerar También o mas que a esta, un documento histórico filmado por un director adelantado a su época capaz de añadir un extenso flashback y un giro final a su obra en busca de la sorpresa del espectador y a su vez llenar de mensajes entre lineas toda su obra. Algo que esta muy valorado a día de hoy y que Robert Wiene hizo hace casi 100 años. El cine sigue en pañales.


6 - ¿Quién puede matar a un niño? - Narciso Ibáñez Serrador - España
8/10

Posiblemente y limando algunos pequeños errores esta sea la mejor película española de terror que se haya realizado. 'El juego de los niños' fue una novela que Juan José Plans publicó en 1976 y que el eterno Chicho Ibañez Serrador adaptó para el cine ese mismo año. En pleno verano, un matrimonio de turistas extranjeros (no se deja claro su nacionalidad, aunque tienen una pinta de ingleses que tira para atrás) deciden pasar unos días a modo de luna de miel en la costa levantina, en Benavis. Su búsqueda de paz y tranquilidad los llevara a conocer la existencia de una pequeña isla a unos kilómetros de la costa, Almanzora. Una vez allí Tom (Lewis Fiander) y Evelyn (Prunella Ransome) comprobarán que la pequeña isla esconde un gran secreto. '¿Quién puede matar a un niño?' fue el titulo que finalmente Chicho le adjudicó creando así la duda en el espectador sin ni siquiera haber visto el film. ¿Seríamos capaces de matar a un niño? Este es el primer golpe que el realizador español daba con su película, el segundo sería el prólogo de la misma. Usando imágenes de archivo observamos el trato que se ha dado a los niños a lo largo de la historia, especialmente en aquellos que habitaban en zonas de guerra. Al igual que cuando un matrimonio con hijos se separa o divorcia, los niños son los que mayormente suelen pagar los platos rotos como se comenta en el film. En las guerras también hay dos bandos, incluso más, como sucede en los matrimonios, y los niños, tanto en la guerra, como en la separaciones conyugales y en general en la vida, siempre son los grandes damnificados. El uso de niños en películas de terror casi siempre ha llevado a estas al éxito, 'The Innocents', 'Village of the damned', 'The Omen', 'Poltergeist'. En '¿Quién puede matar a un niño?' Ibañez Serrador no esconde nada en la oscuridad, ni tras una cortina, el terror infantil inducido por esa masa de críos que pueblan Almanzora se muestra bajo el sol mas abrasador y sus blanquecinas casas veraniegas. La ambientación es magnífica: no todas las producciones de terror han de ser oscuras, góticas o infestadas de sangre. Para infundir miedo en el publico también puede crearse un clima malsano o viciado, con el silencio de una isla y de unos niños que tan sólo te miran y sonríen en silencio, un puñado de infantes que parecen versiones diabólicas de Tito y Piraña, con sus pantalones cortos ceñidos de época, sus sombras reflejadas en las paredes de las casas de cal donde el sol acelera cada decisión que se toma debido a la angustia y la incredulidad ante las reacciones de los pequeños. Chicho creó un mundo aterrador a plena luz del día, sin posesiones, sin visiones, sin zombies, sin Draculas ni sucedáneos, sin casi ninguno de los estereotipos más usados para provocar terror, y eso amigos, es algo que a día de hoy es casi imposible encontrar. A destacar y mucho la banda sonora del compositor habitual de Chicho, Waldo de los Rios, un argentino afincado en España que impulsa todos los momentos de clímax propuestos por el director español a lo largo de las casi dos horas de duración. El tema principal basado en una canción de cuna y sus variaciones durante la película forman un conjunto de sinfonías perfecto. Un estupendo thriller de terror al que perdonándole algunos fallos de guión y al que limando un poco las decisiones de sus personajes conforme se acerca el final se le podría considerar el mejor thriller psicológico que ha parido este país en toda su historia.




5 - Les Yeux Sans Visage - Georges Franju - Francia
8/10
 
Hammer fue la principal productora de cine de terror británico durante los años 50 llevando a los monstruos clásicos a la gran pantalla. Precisamente debido a ese gran éxito llegaron films como 'The Innocents' en un intento por desmarcarse del terror clásico hacia el psicológico contando para ello con un gran presupuesto. El cine de terror moderno no llegó a Francia hasta que el productor Jules Borkon decidió aventurarse en dicho mercado otorgando al director Georges Franju , la realización de 'Les Yeux Sans Visage'. Criado en el cine mudo junto a George Melies, Franju aceptó no sin ser antes advertido por Borkon en cuanto a la censura reinante en Europa, debía haber poca sangre, ningún animal podía sufrir daños y tampoco podía existir la figura del científico enajenado. Franju para semejante tarea se alió con los escritores Pierre Boileau y Thomas Narcejac, novelistas con trabajos que ya habían sido adaptados al cine con grandisimo éxito como 'Les Diaboliques' en 1955 de Clouzot y 'Vertigo' en 1958 de Hitchcock.  'Les Yeux Sans Visage' es una adaptación de la novela popular escrita por Jean Redon, seudónimo de Frédéric Dard, para una serie de publicaciones de la editorial Fleuve Noir en marzo de 1959, concretamente la número 56 de la colección 'Angoisse'. Definitivamente, 1960 es uno de los años mas prolíficos para el thriller donde se llegaron a estrenar junto a esta maravillosa 'Les Yeux Sans Visage' otras obras de culto como la americana 'Psicosis' de Hitchcock y la británica 'Peeping Tom' de Michael Powell. Gran año para el cine. 88 minutos para contarnos la historia del doctor Génessier (Pierre Brasseur), un cirujano parisino de mediana edad, serio y profesional que trabaja en una distinguida clínica de la capital francesa. Mientras, su fría y manipuladora ayudante Louise (Alida Valli), se dedica a raptar chicas con aspecto similar a Christiane (Edith Scob), la hija del doctor, que vive recluida en la habitación mas alta de la mansión, Christiane tiene el rostro cubierto por una mascara debido a un accidente de trafico que le desfiguró la cara por completo y del que acusa directamente a su padre, quién no sólo acepta la culpa sino que intenta redimirse tratando de devolverle un aspecto normal. A ratos bellamente pausada, a ratos bellamente explícita y todo sin perder un ápice de interés. Un terror generado a fuego lento y con pocos personajes donde se sugiere mas que se nos cuenta. Algunos planos y escenas son puro lirismo, puro arte, sobretodo en las que aparece Christianne, al inicio en la cama de espaldas mientras conversa con su padre al que odia por dejarla en ese estado y también por los métodos que usa para intentar curarla o cuando vaga por la mansión tras esa máscara tan inexpresiva. Edith Scob era una novata por aquel entonces pero supo aprovechar al máximo las únicas dos ventanas por las que podía transmitir al publico los deseos y sensaciones de Christiane. Pierre Brasseur como el doctor Génessier ofrece un registro que invita a empatizar con su personaje hasta lo mas profundo. Su semblante serio y su voz grave y directa así como el trato con todos los otros personajes que nada saben sobre lo que ocurre (el padre de la primera chica, los miembros del hospital, el niño enfermo) nos confirma que no estamos ante un doctor desquiciado y psicótico, no es un psicópata y mucho menos alguien que mata por placer. Su único propósito es curar a su hija para así poder seguir viviendo sin ese sentimiento de culpa que lo tiente totalmente frustrado y capaz de concentrarse en nada más.



Una fábula paterno-familiar con alto contenido dramático y algunos momentos realmente escabrosos como la escena de la operación donde no sólo se nos detalla minuciosamente la misma sino que todo lo relacionado a esta y a sus resultados son tratados casi como un documental al uso. La operación es la pedrada en el coche del espectador un jueves por la noche de camino a casa. Ese momento en que uno abre los ojos para no perder detalle de lo que esta ocurriendo. Hay tanto en 88 minutos que desde luego su disfrute aumenta con cada visionado. La idea de poner el quirófano clandestino pasando la habitación que custodian las diferentes jaulas de perros con las que el doctor practica es brillante así como la de acompañar a Louise en sus batidas de caras con la música del veterano y triplemente oscarizado Maurice Jarre, un genio de las bandas sonoras como demuestran sus trabajos en películas tan conocidas como 'Lawrence de Arabia', 'The Longest Day', 'Jacob's Ladder', 'Top Secret', 'Ghost', 'A Passage to India', 'Doctor Zhivago' o 'The professionals'. Y al mando de la fotografía, otro monstruo, Eugen Schüfftan. Schüfftan inició su carrera con Fritz Lang, casi nada, y fue un habitual de directores como Robert Siodmak y Marcel Carné. Además, inventó una técnica con la que mediante espejos era capaz de miniaturizar cualquier personaje dentro de una película (usada en 'Metropolis' en 1927). 'Les Yeux Sans Visage' es toda una película de culto de la que han bebido muchas producciones. En 1961 fue la italiana 'Atom Age Vampire', en 1962 la española 'Gritos en la noche', en 1968 'Corruption' y en 1988 'Faceless' incluso si solo nos ceñimos al hecho de transplante de caras tenemos en 1997 'Face off' y 'Abre los ojos', sin olvidarnos claro, del referente más actual, la brillante producción de Pedro Almodóvar, 'La piel que habito' con una superlativa banda sonora de Alberto Iglesias.