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domingo, 8 de mayo de 2016

RETRO 80S



En la más profunda oscuridad de una sala a rebosar se proyecta un film del que poco o nada sabemos. Las únicas referencias son el póster, los fotogramas situados en el vestíbulo, el breve trailer (si hemos tenido la suerte de verlo) y algún comentario en periódicos o revistas. Prácticamente vírgenes de información y sin spoilers de por medio, nos entregamos en cuerpo y alma a la historia que se nos narra, sin distracciones de ningún tipo, sin smartphones ni internet, descubriendo esa magia especial del primer visionado en una experiencia totalmente desintoxicada de críticas o alabanzas ajenas.

Así eran los años 80. Una época dorada en la que muchos quedamos prendados de aquel encanto tan peculiar que poseían todas aquellas películas. Una década donde las colas en los cines daban la vuelta a la manzana; donde abundaban las salas de reestreno con modalidad sesión doble en las que podíamos repetir cuantas veces quisiéramos o empezar viendo la primera película por la mitad y completar luego esos minutos que nos habíamos perdido; donde nos pasábamos horas y horas en los videoclubs mirando carátulas, charlando y decidiendo qué cinta alquilar;  donde un simple rebobinado generaba alta expectación; donde esperábamos ansiosos a un pase televisivo para poder grabar la película en una cinta VHS o Beta; donde nació nuestro amor absoluto por el cine.

La exhibición cinematográfica por aquel entonces era indudablemente mucho más rica, estimulante y variada que la actual. Echabas un vistazo a la cartelera y el mosaico de opciones daba gusto. Todo se vivía de otra forma y la proyección representaba todavía una experiencia colectiva. Y aunque la llegada del vídeo, como en su día la televisión, había perjudicado un poco al sector, las salas de barrio seguían siendo las reinas gracias a las generosas ventanas (tanto de alquiler como de venta) y a la –por lo general- baja calidad audiovisual que ofrecían las cintas en comparación con la espectacularidad de los cines y teatros.

Por el contrario, hoy en día se ha perdido gran parte del carisma y la personalidad en los cines. Hay demasiadas multisalas clónicas, carentes de ambiente y que más bien podrían definirse como una extensión de nuestro salón particular. Además, en la era de Internet, se peca de exceso de información, de trailers que destripan películas, de noticias y fotos constantes, de filtraciones (sobre todo desde convenciones especializadas) e incluso de revistas y programas de radio que bordean constantemente el spoiler. Todo ello degenera notablemente la experiencia primigenia que el espectador pueda tener con un film. Por suerte en los últimos años han surgido proyectos como Phenomena que intentan recuperar el ambiente añejo y potenciar la experiencia colectiva con valor añadido, y a la vez también han resucitado salas como el mítico cine Texas que apuesta por una oferta que combina títulos de calidad a precios populares con algunas sesiones esporádicas en modalidad maratón.

Desde Bloodstab queremos rendir tributo a una época irrepetible con una serie de películas que merecen ser reivindicadas y revisadas desde el cariño aunque también desde el criterio. Algunas habrán envejecido peor que otras, de eso no cabe duda, pero es innegable que siguen conservando aquel encanto especial. Dentro de Retro 80 encontramos un poco de todo: viajes temporales que ya forman parte del imaginario colectivo en la obra maestra de Robert Zemeckis y Bob Gale ('Regreso al futuro'); la particular cinta de aventuras claramente inspirada en El Hobbit a cargo de Ron Howard y George Lucas ('Willow'); la comedia sci-fi con robot plasteta que arrasó en los videoclubs ('Cortocircuito'); el policíaco futurista ácido y violento ('Robocop'); la magnífica opera prima de los Coen ('Sangre fácil'); la estéticamente fascinante incursión en el género de espada y brujería por parte de Ridley Scott ('Legend'); la comedia de enredos y aventuras juveniles que -debido a su éxito- sirvió de hoja de ruta para la posterior y no menos genial 'Solo en casa 2', también de Columbus ('Aventuras en la gran ciudad'); y un Walter Hill en estado de gracia que convierte a los pantanos de Lousiana en una especie de Vietnam ('La presa').

Una pequeña e interesante selección de lo mucho que ofrecieron al espectador aquellos inolvidables 80.


Robocop - Paul Verhoeven - Estados Unidos
8/10

Como cambian los tiempos, cuando era pequeño, en los ochenta, cualquiera podía ver una película no recomendada a menores de 18 años, era algo más normalizado, muestra de ello es cuando fui a ver 'Robocop' con mi padre. Por aquella época todavía había sesión continua, en el cartel estaban 'Robocop' y 'Los señores del acero' (Flesh and Blood) echándolas continuamente y alternando una con la otra. Nos vimos las dos del tirón, probablemente todos los problemas de inestabilidad mental/afectiva que tengo vengan de estas cosas, eso sí, la mayoría de los compis de clase también la vieron, porque recuerdo hablar de la película con ellos en los recreos. Pero bueno, que yo he venido aquí a hablar de mi Robocop. El filme de Paul Verhoeven es una muestra de como la hiperviolencia bien tratada puede dar auténticas obras maestras, que sí, que es un blockbuster más o menos al uso pero en el se tratan temas económicos, éticos y sociales que hoy día están de plena actualidad como por ejemplo la privatización de los servicios públicos (hay que tener en cuenta que Robocop es un producto de la empresa OCP que controla los recursos de la policía). Alex Murphy (Peter Weller) es un policía brutalmente asesinado nada más llegar al departamento de Detroit por una banda de delincuentes, su cuerpo es utilizado para el proyecto Robocop, un policía mitad máquina mitad humano capaz de encargarse de cosas que otros no podrían, pero aunque han borrado la memoria de Murphy, Robocop al encontrarse casualmente con uno de sus asesinos irá recobrando esta poco a poco y perseguirá a la banda que lo mató. La película es un clásico instantáneo, ya solo el diseño de Robocop me parece una pasada, esa imagen de él saliendo del coche es imponente, esa manera de sacar la pistola de la cartuchera, la forma de moverse e incluso el sonido de sus pasos, la expresividad que muestra el actor teniendo en cuenta que solo se le ve la parte baja de la cara, labios y barbilla: todo de 10. Luego tenemos una historia bien hilada, nada excesivamente complejo, pero salpicada de esos toques de humor negro que tanto gustan al director holandés, como los anuncios de la tele que vamos viendo a lo largo de la película, que enmarcan perfectamente el tipo de sociedad decadente que habita este futurista Detroit. Y volvemos al tema de la violencia, porque 'Robocop' tiene escenas brutales en este aspecto, la de la muerte de Murphy es eso, brutal en su más amplio espectro, u otra en la que a un tipo se le cae un contenedor de ácido encima y va por ahí con la piel cayéndosele y pidiendo ayuda y de repente un coche le atropella haciéndole puré (escena inolvidable) o incluso el aspecto del propio Robocop cuando se quita el casco es bastante perturbador. En cuanto a efectos especiales, para la época eran una pasada y a día de hoy aunque se nota el paso del tiempo, no están nada mal, por ejemplo el robopolícia antagonista, el 'ED-209', un robot bípedo grandote está hecho con técnicas de stop motion no canta excesivamente a pesar de estar hecho con una técnica ya obsoleta, por cierto me encantan las dos escenas que protagoniza este engendro mecánico, otra muestra de lo que le gusta al bueno de Verhoeven el humor negro. Y esa es la  receta ochentera que os recomiendo: hiperviolencia futurista de toque ciberpunk aderezado con crítica social, un poco de western y sazonado con humor negro.


Adventures in Babysitting - Chris Columbus - Estados Unidos
6.5/10

Chris (Elisabeth Shue), tras quedarse compuesta y sin novio, acepta pasar la noche ejerciendo labores de canguro. Así, se tendrá que encargar de vigilar a Sara (Maia Brewton) y a su hermano adolescente Brad (Keith Coogan) y, de rebote, a Daryl (Anthony Rapp) amigo de éste último. Tras recibir una llamada de su amiga Brenda, perdida sin gafas en Chicago tras fugarse del hogar, deberá acudir en su ayuda. Así comienza esta simpática película de aventuras urbanas dirigida por Chris Columbus ('Home Alone', 'Bicentennial Man', 'Harry Potter and the Sorcerer's Stone' o la reciente 'Pixels'). Será su ópera prima y establecerá las bases de este cine infantil 'columbiano' que elevaría a su máxima expresión en 'Solo en Casa'. Elisabeth Shue, a la que ya conocíamos de 'Karate Kid' y de la terrorífica 'Link', debuta, y se luce, como protagonista. Es la primera, y casi la única vez, que lleva la voz cantante, canalizando toda la acción del film, y no haciendo la veces de mero adorno del macho alpha del film (véase las secuelas de 'Back to the Future' o incluso 'Cocktail'). No será hasta 'Leaving Las Vegas' donde, aunque en un rol totalmente distinto, la veremos volver a brillar. Del resto del reparto cabe destacar a  Maia Brewton, la joven Sara, a la que años más tarde la vimos interpretando a la odiosa hermana de Parker Lewis ('Parker Lewis Can't Lose'). Será por Sara por lo que guardo tan buen recuerdo de este film, pues siendo lector de cómics como lo soy, fue toda una revelación descubrir que el personaje en cuestión era toda una fan del Thor de Marvel (algo que aunque parezca muy común hoy en día, no lo era tanto en los años '80). De hecho el propio Thor, o un trasunto de él, hará su aparición en la película encarnado por… ¡Vincent D'onofrio!  En fin, entrañable película ochentera de aventuras sin mayores pretensiones que hacernos pasar un buen rato (cosa que consigue con creces) y de la que se prepara un remake, en versión televisiva, para este mismo año.
 


Legend - Ridley Scott - Estados Unidos
6/10

'Legend' fue la 5ª película de Ridley Scott, algo atípico después de filmar de manera seguida 'Alien' y 'Blade Runner'. Dicen que la realizó buscando algo mas relajante y tranquilo después de aquello. Es muy parecida a otras de la época. Los 80 estuvieron llenos de películas maravillosas de fantasía como 'The Princess Bride', 'Labyrinth' o 'Willow'. Tiene una ambientación increíble y una estética preciosa y apabullante para la época. Junto a esto, podemos encontrar a un jovencísimo Tom Cruise y al más malvado de todos, Tim Curry. No fue tan productiva como se esperaba, costo más de lo que se recaudo en total por ella. Los actores, a excepción de Cruise y Mia Sara, llegaron a pasar toda la mañana en maquillaje llevando hasta 12 piezas de prótesis y Curry llegaba a 6 horas diarias al ser el cuerpo entero. La historia comienza con Lili (Sara) una joven princesa a la que le gusta pasear por el bosque encantado junto a Jack (Cruise). Mientras, el Señor de las Tinieblas (Curry) ordena al duende más malvado de todos, Blix (Alice Playten), que debe acabar con los dos seres que representan la inocencia y la pureza para poder sumir el mundo entero en la completa oscuridad. Después el Señor de las Tinieblas, secuestra a Lili para que sea su reina. Cuando parece que todo se ha acabado y que el Señor de las Tinieblas va a salirse con la suya, Jack, se une a sus amigos los duendes para acabar con la oscuridad que empieza a rodear todo. El papel de Jack, fue ofrecido a Jhonny Depp, Robert Downey Jr. y Jim Carrey antes de que llegara a manos de Tom Cruise. Scott redujo la película de 150 a 98 minutos tras los primeros visionados privados, se sospecha que la razón era que inducida al consumo de drogas. Scott también confeso que se había inspirado en el vídeojuego de Zelda y en famosas películas de Disney como 'Blancanieves', 'Fantasía' o 'Bambi'. Los efectos especiales de la película y la caracterización están realizados de la mano de Rob Bottin que ya tenia contrato para realizar 'The Thing' de Carpenter. Bonita película de fantasía, de historia plana y sin mucha vida, pero que recomiendo fervientemente a los nostálgicos de la época.



Short Circuit - John Badham - Estados Unidos
5.5/10

De la mano del polifacético John Badham, director de pelis tan dispares como 'Saturday Night Fever', 'Dracula' o 'War Games', nos llegó en pleno 1986 esta simpática comedia de ciencia ficción llamada 'Short Circuit' (Cortocircuito). La película nos cuenta la historia de Número 5, un prototipo de robot creado en una fábrica de electrónica experimental donde ha sido construido con fines militares, de la cual logra escapar tras haber sido impactado por un rayo alterándole todo su programa. En su huida acabará conociendo a los personajes de Stephanie (Ally Sheedy) y Newton (un insoportable Steve Guttenberg), que acogerán al robot y lo protegerán frente a las garras del militar Skroeder (G.W. Bailey). Nos encontramos con una de las películas más populares y queridas de la década de los 80, dentro del género juvenil, la cual en su momento llegó a cosechar un gran éxito entre el público, tanto que solo dos años después apareció su secuela 'Short Circuit 2' (Cortocircuito 2). Como ya se puede imaginar por su argumento, estamos ante una película totalmente blanca y apta para todos los públicos, hasta el punto de que por momentos puede parecer una película enteramente infantil, sobre todo con escenas como la del primer encuentro entre Número 5 y Stephanie, en la que esta cree que el simpático robot es un extraterrestre venido del espacio. Con una historia de lo más simple, unas interpretaciones bastante irregulares y un acabado técnico de lo más olvidable, ¿cómo pudo en su momento esta película causar tanto furor?, pues la respuesta está en Número 5 (o Johnny 5 como más adelante se bautizaría), que es el alma de la cinta, un robot con un carisma arrollador y un diseño de lo más acertado, diseño que por cierto fue fuente de inspiración para los de Pixar y su 'Wall.E' años más tarde. Y es que la gracia de la película está en ver al sofisticado robot en situaciones de la vida diaria para las que no está preparado, ya que como buen robot militar que es, no entiende para qué sirven la mitad de cosas cotidianas que hay en una casa, por lo que podemos verle trastear con todo ante su continuo asombro, hasta intentando cocinar mientras sigue las instrucciones de un programa de televisión, y que decir de la escena en la que el robot ve desnuda a la protagonista, uno de los momentos más divertidos de la película. En definitiva, todo el encanto de la película radica en el entrañable robot y todo lo que tiene que ver con él: sus situaciones disparatadas, el enfrentamiento con sus 'hermanos', su búsqueda de datos..., siendo la trama de los militares la menos conseguida y la que despierta menos interés en el espectador. Cine familiar ochentero, que combina la ciencia ficción, la comedia y la aventura con más o menos acierto, con un protagonista mecánico que harás las delicias de los más pequeños y que a día de hoy sigue siendo muy recordado.



Willow - Ron Howard - Estados Unidos
7.5/10

'Willow' es una de las muestras del buen cine de aventuras y fantasía que se hizo en la década de los 80. Hoy en día se ha perdido la autenticidad que desprendían estas cintas. Las pantallas verdes y los efectos digitales, muchas veces de mala calidad y excesivos, han matado el buen sabor de boca que te dejaba este tipo de cine al salir de una sala. La mayoría de las producciones actuales ya no están rodadas en escenarios naturales, hoy casi todo se rueda en estudio y con la ayuda de la tecnología, y pierde todo el encanto y la personalidad que transmitían las películas de los 80. Junto con 'Lady Halcon', 'Legend', los Conan de Schwarzenegger, 'Highlander', 'The Princess Bride'  o la maravillosa 'Excalibur', entre otras, 'Willow' esta en este selecto grupo de cine medieval de aventuras con toques fantásticos que tanto nos hizo disfrutar en los 80, y que en mi caso coincidió con mi infancia/adolescencia y de las que guardo un recuerdo magnífico. 'Willow' nos cuenta como la malvada reina Bavmorda (Jeanne Marsh) intenta eliminar a una niña que una prisionera ha dado a luz en sus mazmorras y que según una antigua profecía acabara con su reinado. La comadrona intentara salvarla, pero en el último momento no tendrá mas remedio que dejar a la niña en el río y que a esta se la lleve la corriente hasta un poblado de enanos, donde el valiente Willow (Warwick Davis) decidirá protegerla. Y aquí empieza la aventura. En esta película se unen tres de los grandes nombres del cine de final del siglo XX, Ron Howard en la dirección, George Lucas en el argumento (el guión es de Bob Dolman) y el recientemente fallecido James Horner en la partitura. No es su mejor trabajo porque es muy difícil que los sea, ya que estos tres señores han hecho autenticas maravillas,pero el conjunto funciono muy bien en su momento, y 'Willow' fue  éxito que catapulto al entonces sex-symbol Val Kilmer (como han cambiado las cosas) a ser un de los actores de moda en Hollywood. A pesar de no ser su cinta mejor dirigida, Ron Howard consigue que esta divertida y heroica aventura tenga esa magia especial que destilaba este tipo de películas ochenteras. El ritmo es trepidante durante todo el metraje y la historia es realmente muy imaginativa, no en vano salio de la mente del creador de 'Star Wars', George Lucas, todo manido con la gran banda sonora de Horner y unos actores que encajan a la perfección en sus papeles, hacen de 'Willow', un clásico de los 80 y del cine de aventuras y fantasia. A la película solo se le nota el paso de los años en lo que a los efectos digitales se refiere, a pesar de que en ese año, 1988, estuvo nominada al Oscar a los mejores efectos visuales. En este aspecto el cine evoluciona muy rápido. 'Willow' no es una película perfecta, ni lo pretende, es para disfrutarla con nostalgia de nuestra adolescencia y de un cine que tristemente creo que no volverá, y en eso espero equivocarme.


Back to the Future - Robert Zemeckis - Estados Unidos
9/10

Con los años, y con los repetidos visionados de ciertas películas predilectas,empiezas a preguntarte que parte de su argumento consigue constantemente atraer tu atención o que elemento de ella te es mas afín emocionalmente. Cuando vi 'Back to the future' la primera vez lo intuí, y pasados los años lo tuve muy claro,por descontado no puedo negar que viajar en el tiempo no sea un recurso narrativo lo suficientemente atractivo para cualquier espectador, sin embargo, he llegado a la conclusión que el centro gravitatorio por el que esta película me gusta tanto es por la posibilidad que tiene su protagonista de conocer a sus padres 30 años antes cuando eran jóvenes. Supongo que es algo que todos hemos pensado alguna vez...¿como eran mis padres en sus juventud? ¿nos llevaríamos bien? ¿en que me parezco a ellos?, pero la cuestión no terminaba ahí. Los guionistas practicaron la premisa de ¿y si...? y si además de conocer a tus padres se la circunstancia de que tu propia madre se sienta atraída por ti antes que por tu padre debido a un accidente que pondría en peligro tu propia existencia, entonces aquello se convertía en una excitante carrera contrarreloj. Por supuesto que no veo nada en los padres de Marty que sea un reflejo de los mios en lo que a personalidad o carácter se refiere, pero mi imaginación se dejo llevar por la propuesta. Aún así, no puedo dejar de reconocer que una persecución en monopatín que acaba enterrando en estiércol al matón de Biff Tannen, o que interpretar a Chuck Berry como si fueras Angus Young antes de que el rock and roll hiciera su aparición frente a una juventud que se preparaba para una explosión de cultura popular, no dejaran a un niño como yo realmente alucinado, y para quien las producciones de Spielberg ya eran cita obligada y empezaba a formar parte de mi ADN emocional. Y por supuesto están Marty Mcfly y Doc Brown, ellos son 'Back to the future' y su razón de ser, pocas veces una pareja tan heterodoxa nos hizo creer a todos nosotros que un tipo de cine como este, al único lugar a donde nos pueden llevar...no necesita carreteras.


Southern Comfort - Walter Hill - Estados Unidos
7/10

'Southern Comfort' nos traslada a 1973 y nos enseña como unas aburridas maniobras de la Guardia Nacional en los pantanos de Louisiana pueden derivar en una pesadilla terrorífica cuando una unidad de soldados toma prestadas unas canoas a unos lugareños y descarga una ráfaga de balas de fogueo sobre ellos para rematar la broma. Con este motivo aparentemente tan trivial comienza un conflicto entre los militares y los nativos del lugar, una guerra que no pinta nada bien para los militares que se encuentran en terrenos desconocido, perdidos y con todo en su contra. A nadie se le escapa que la analogía con el conflicto de Vietnam es más que evidente, tropas americanas desplazadas a un lugar que no conocen, soldados poco motivados con ganas de volver a casa y nativos hostiles, habituados a su entorno que sin necesidad de armas de última generación son capaces de ser la pesadilla de cualquier estratega. Pero detrás de esta primera analogía se encuentra otra mucha más rotunda y más básica, la lucha del hombre por la supervivencia y un olor a testosterona que tira de espaldas, algo a lo que Walter Hill estaba muy acostumbrado e enseñarnos en todas sus películas y guiones como buen fan de John Ford que era. Los hombres que componen este pelotón están más motivados por llegar a la zona de recogida a que se encuentra a 38 kilometros donde les esperan unas chicas donde descargar su ardor guerrero, de hecho este es el motivo por el que deciden robarles las canoas a los cajuns lugareños y así llegar lo antes posible a su objetivo. Un claro ejemplo de que al final tiran más dos tetas que dos carretas, no contentos con esto a uno de ellos se le ocurre gastarles una broma y disparar sobre ellos su M60 cargada de balas de fogueo. Sin saberlo les ha declarado la guerra y no va a pintar nada bien para el equipo visitante. Este pelotón tan variopinto está mandado por el excelente y siempre efectivo Peter Coyote, un jefe que aunque sabe hacerse respetar tiene tendencia a ser convencido por el resto de sus hombres en cuanto a decisiones malas se refiere. Sus hombres son de todo tipo social, nada les une ni les hace parecidos sin contar su necesidad de terminar cuanto antes las maniobras. Algunos de ellos esconden héroes bajo su aspecto cotidiano y su vida rutinaria, otros son supervivientes todoterreno, algunos pese a su aspecto duro se quebraran y entraran en un estado de locura del que ya no serán capaces de salir. Son los representantes del modo de vida americano en todas sus facetas y aspectos sociales. En el bando contrario no hay rostros, es lo que se puede llamar  un enemigo anónimo, nadie tiene una cara definida salvo el prisionero manco interpretado por Brian James que les acompaña forzosamente para guiarles fuera de la zona de guerra. No sabremos nada de las vidas de estos cajuns hasta el final cuando los supervivientes ven que este pueblo que puede llegar a ser tan hostil en realidad tiene una vida normal y corriente, donde celebran fiestas y cantan canciones. Esta película tiene una atmósfera especial, algo que te hace sentirte mal, un ambiente sucio y viciado es el se que destila de ese pantano donde parece que hemos retrocedido cien años en el tiempo, la ausencia de cualquier elemento de civilización no existe, y lo único que hay es barro, agua y animales. El titulo original,  'Southern Comfort' es un chiste en si, haciendo referencia a la popular hospitalidad sureña, una pena que aquí se cambiara por uno tan manido y poco original como la presa pero es algo que era costumbre hacer en aquel entonces y que nos ha acompañado hasta hoy en muchas ocasiones. En el reparto de esta contundente película además del mencionado Peter Coyote encontramos a Keith Carradine, Fred Ward, Powers Boothe (del cual me declaro fan hasta la medula desde la brutal 'Traición sin límite' también de Walter Hill). Hoy en día quizá se extreme el hecho de que el cine de los ochenta fuera todo genialidad e imaginación, es cierto que durante esos años se hicieron grandes películas pero también grandes truños, mucho cine de entretenimiento con disparos, acción y protagonistas que llamaran la atención era lo que el publico de entonces exigía ver en las salas, meter 'Southern Comfort' en esa categoría seria infravalorarla injustamente, Walter Hill era un director que no solo daba acción y buenas historias además sabia contarlas y no quedarse en la superficie de estas, el mensaje siempre estaba ahí presente solo había que saber leerlo para darte cuenta de que esto no era una simple película donde el protagonista debía resolver a tiros un problema. Naturalmente como todos los directores tiene obras menos acertadas pero para mí fue el mejor descubrimiento que hice en las salas de cine durante esa década. Sería una atrocidad saltarse una década tan marcada como la de los ochenta sin mencionar al hombre que hizo de la violencia y de sus historias un arte y que no solo nos hizo comer palomitas con sus películas sino que además hizo que nos alimentasen un poco, al menos intelectualmente.

Blood Simple - Cohen Brothers - Estados Unidos
8.5/10

El saco donde elegir una película para este especial es tan profundo que uno se puede perder entre la nostalgia y los recuerdos que les traen muchas cintas producidas en aquella mágica década. Sin ir mas lejos, me ha pasado a mi. Y en esa duda que suponía seleccionar tan solo una de ellas llegue al visionado de 'Blood Simple', la opera prima de los hermanos Cohen. Estrenada en 1984, esta película paso totalmente desapercibida de mi inocente radar cinéfago en su momento, tenía 5 años, y como muchos otros, mi idilio con Joel y Ethan llegó mucho mas tarde con 'The Big Lebowski' y 'Fargo'. Decidirme entre la nostalgia de un clásico retro o 'Blood Simple' no ha sido fácil os lo aseguro, pero finalmente ha pesado mas la fascinación que me ha transmitido la primera película de los Cohen. Fascinación porque 'Blood Simple' esta escrita y dirigida de manera magistral para ser una opera prima consiguiendo transformar totalmente y otorgándoles elecciones contradictorias a lo esperado a los personajes base del cine negro. La excelsa sencillez del guión, que no simpleza, es uno de los grandes puntos fuertes de 'Blood Simple', su sinopsis reza lo siguiente: Ray (John Getz) trabaja para Marty (Dan Hedaya) y a su vez es el amante de su mujer, Abby (Frances McDormand). Marty contrata un detective privado (M. Emmet Walsh) para que los asesine a ambos. Nada mas señores, un simple adulterio, este es el argumento base de la opera prima de los Cohen, con esto y cuatro personajes los directores norteamericanos hilan una historia de cine negro sumamente sencilla, muy física y...negra, valga la redundancia. Se puede preveer cuales serán las acciones de estos personajes leyendo la sinopsis pero jamas acertaríais a adivinar que elecciones tomaran llegado el momento, nadie controla el destino de los personajes, ni ellos mismos ni los propios espectadores, esta máxima de los Cohen se ha seguido repitiendo en todas y cada una de sus producciones, los espectadores convertidos en investigadores, el investigador convertido en asesino, el que encarga el asesinato...y las supuestas víctimas...Todo un desmembramiento de personajes básicos del cine negro de los 40 y 50 reconstruidos a medida que la trama avanza y destrozan el glamour que los protegía en aquellas décadas haciéndolos despreciables, lejanos, sucios. Y lo bueno de 'Blood Simple' no termina ahí, la película tiene sutíles pinceladas de humor negor y alcanza incluso hasta cotas de thriller de terror por momentos, esa pala arrastrándose por el asfalto con el plano a pie de suelo...el arduo y solitario entierro o el tramo final casi paranormal con la luz atravesando los agujeros de bala y el terror reflejado en la cara de Abby que evoca a la magnifica 'Les Diaboliques'. Los homenajes, guiños e influencias a Hitchcock son tan palpables como ese encendedor parecido al de 'Strangers on a train' que usa el detective Visser sin olvidar planos que remiten directamente a clásicos del maestro como 'Vertigo', 'Psicosis' o 'Turn Curtain'. 'Blood Simple' tiene tantas capas donde rascar y extraer algo bueno que no ha sido sino con el paso de los años donde la opera prima de los singulares hermanos Cohen ha ganado en robustez y presencia, una presencia oscura y enrarecida como la de la atmósfera que se respira en los 96 minutos que dura, siempre de noche y durante 6 días la visión amarga de un pueblo solitario de la Texas mas rural y profunda donde un adulterio y posterior asesinato romperán la tranquilidad de la noche. Mentiras, celos y personajes llevados al extremo bajo una madrugada fotografíada por Barry Sonnenfeld y aderezada esporádicamente con la música que sutilmente pone Carter Burwell donde la melodía traza seis notas inolvidables y reconocibles con el paso del tiempo, pocas bandas sonoras tan cortas tienen el don de perdurar con el paso de los años en la mente de sus espectadores como lo hace esta. Guión fabuloso, interpretes en estado de gracia, una historia anclada a único y gran escenario como ese pueblo nocturno y solitario de Texas, ese aire independiente que rezuma la cinta...como dije al inicio, 'Blood Simple' no es la película mas nostálgica para recomendar de la década de los 80 y prácticamente paso desapercibida por muchos aficionados, como el que suscribe estas palabras, en su momento así que, no creo que haya otro mejor momento para recomendar a todo el mundo cinefago su visionado y a los fans del cine negro, recomendarla encarecídamente ya que es una obra perfecta, con una historia simple para adentrarse al cine negro y al extraño mundo que llevan creando los Cohen desde hace mas de 30 años. Para terminar quiero cerrar la critica con unos datos técnicos como es el capitulo 20 de la revista Red Harvest escrito por Dashiell Hammett de donde los Cohen toman prestado el titulo, 'Blood Simple', y también 'Double Indemnity' en el 34 y 'The Postman Always Rings Twice' en el 36 que servirían de inspiración a la hora de dar forma al guión. Como muchos sabréis, ambos relatos fueron llevados al cine diez años mas tarde, primero fue Billy Wilder en el 44 con 'Double Indemnity' y posteriormente Tay Garnett en el 46 hizo lo propio con 'The Postman Always Rings Twice'. Un remake libre  de la película de los Cohen se estreno en 2009 dirigido por el asiatico Zang Yimou titulado 'San qiang pai an jing qi (A Woman, A Gun And A Noodle Shop)'.



martes, 19 de abril de 2016

THE FINEST HOURS


The Finest Hours - Craig Gillespie - Estados Unidos
6/10

'The Finest Hours' es una película dedicada a un hecho real que ocurrió en 1952, la historia del mayor salvamento realizado nunca por la más pequeña embarcación. Así pues estamos hablando de lo que debería ser una película épica donde los sacrificios y sufrimientos están presentes en cada minuto de la cinta. Disney nos presenta una película de época, ambientada en los glamurosos años cincuenta donde el capitán de la guardia costera Benard Webber, interpretado por un sosísimo Chris Pine da vida a su protagonista. Este debe enfrentarse a una decisión que le puede costar su vida y la de los hombres a su mando. Lo que nos vamos a encontrar una vez sentados cómodamente en nuestra butaca será la presentación a modo de historia de amor del capitán Webber, un personaje tímido y bastante estricto con las reglas a las que ciñe su vida como guarda costero pero el amor que todo lo puede entra en su vida cuando conoce a Mirian la que será su futura esposa interpretada por Holliday Grainger (posiblemente la recordéis haciendo de Lucrecia Borgia en la serie de televisión). Tras este comienzo donde se pretende simpatizar y comprender la mentalidad del capitán Webber aunque en mi opinión no hace más que plantearte si el protagonista no sufrirá de un posible síndrome de asperger, damos paso a la acción que es lo que más esperamos de esta película. El SS Pendleton un petrolero que se dirigía a Boston es literalmente partido en dos por una de las mayores tormentas invernales que se dieron en las costas de Nueva Inglaterra. Treinta marinos han quedado en una de las partes del buque y pronto van a acompañar en el viaje final a sus otros compañeros que yacen en el fondo del mar junto con la otra mitad hundida. Ante tan desesperada situación el oficial ingeniero del petrolero, interpretado por el hermano pequeño de Batman (Cassey Affleck), intentará coordinar a los hombres que quedan de la tripulación para que trabajen unidos, pese a que en un principio  no es nada apreciado poco a poco conseguirá ser obedecido, se ve que esta familia no cae bien allá donde vaya. Las noticias del desastre llegan hasta la estación costera de Chatam en Massachusetts, el oficial al mando Daniel Cluff, (interpretado por un Eric Bana que de tan soso que es llegas a tomarle cariño) debe decidir mandar una operación de rescate para salvar a los supervivientes del petrolero. El capitán Webber será el que junto con cuatro hombres más deberá encabezar esta operación de salvamento en el barco más ridículamente pequeño que puedas imaginar para esta tarea. Olas gigantescas, vientos y temperaturas extremas son algunas de las cosas a las que deberá enfrentarse para poder llevar a cabo su decisión de salvar a las víctimas de este naufragio. Esta es la parte que mas merito y en la que mas destaca la película, tanto la fotografía como su manera de filmar nos ofrecen por fin algo espectacular en lo que podamos prestar verdadero interés porque hasta ese momento el drama humano del que hemos sido testigos nos ha dejado como en el mes de febrero el tiempo en las costas de Massachusetts. La acción a partir de este momento se divide en dos, por un lado veremos como el capitán Webber y su minúsculo bote intentan encontrar la parte que aun no se ha hundido del petrolero y por otro como el oficial ingeniero busca soluciones para demorar el hundimiento de lo que queda de su buque. La desesperación de la gente que ha quedado en la estación de guardacostas esperando noticias no ayuda en nada a que la trama se desarrolle más bien hace todo lo contrario y parece metidas con el único pretexto de alargar la película sin ton ni son. Si algo te puede hacer disfrutar de la película es su espectacularidad en las escenas donde vemos el mini bote del capitán Webber rompiendo las olas para llegar a encontrar el petrolero, escenas muy bien filmadas y movimientos de cámara que no te marean como viene siendo lo normal en el cine actual. En contra su poco interés en el drama que se desarrolla ya sea por los actores y sus espesas interpretaciones o por que la película no consigue llegar al nivel épico que cuenta la historia real. En definitiva una película para pasar un rato y para olvidar que me recordó a la 'The Perfect Storm' de Petersen sin un George Clooney que la salvara del naufragio.




lunes, 4 de abril de 2016

THE VEIL


The Veil - Phil Joanou - Estados Unidos
3/10

Las historias de sectas y cultos son un gran recurso a la hora de hacer películas de terror. 'The Veil' nos cuenta treinta años después de los hechos, el suicidio en masa de una de estas congregaciones que se juntan alrededor de un supuesto líder carismático. Nos encontramos ante lo que podría haber sido una película interesante por el planteamiento y los actores que intervienen, Thomas Jane, Jessica Alba, Reid Scott. Pero que desgraciadamente no ha sido así, lo que vamos a ver es una película de terror para nosotros ante la eterna hora y media que dura. El sopor esta servido. ¿Cómo acabaron esta pobre gente haciendo semejante bodrio? Eso es lo que más me despertó la curiosidad por verla, ya que lo que había oído de ella era de todo menos bueno  pero pese a esto mi lado masoquista se impuso ante la razón y las advertencias a las que ignoré. Todos y cada uno de los comentarios tenían razón. Es un film que se hace bola después de quince minutos de comenzar a verla. No esperéis ningún momento de genialidad ni nada, salvo su fotografía, que te haga mantener pegado a la pantalla si no es con una fuerza de voluntad sobrehumana, incluso sin darte cuenta puedes acabar tirando de móvil con la esperanza de encontrar cosas más interesantes que lo que los sucesos que les están pasando a los protagonistas. La historia nos cuenta como Jessica Alba superviviente de una secta que se suicido hace unos treinta años vuelve junto a un grupo de filmación para rodar un documental que esclarezca los hechos que ocurrieron en el lugar. Con el hallazgo de grabaciones en vídeo y de los flashbacks de la protagonista el puzzle de este enigma debería ir resolviéndose poco a poco, digo debería porque la verdad es que no explica muchos de las cosas que se dejan en el aire sin contestar, lo más misterioso en mi opinión es como alguien podría  seguir a Jim Jacobs, el supuesto líder carismático que no convence al espectador desde el minuto uno de su aparición. La película tiene momentos muy monguers, con sustos, apariciones y posesiones muy previsibles e incluso llega a copiar a las películas de cabañas solitarias y abandonadas que no hacen más que aumentar el nivel de vergüenza ajena ante lo descarado del plagio. Si en algo destaca 'The Veil' es en su fotografía y su ambientación y esto es por lo único que se puede recomendar pero siendo sinceros no conozco a nadie que sea capaz de ver una película solo por estas exquisiteces. Los actores cumplen como bien pueden y poco mas, se les nota que según va pasando el rodaje se van dando cuenta de que igual no deberían haber aceptado unirse o que quizá ha llegado el momento de cambiar de representante. Mi única esperanza ahora es que no pretendan hacer una secuela para intentar explicar todo lo que no se comprendió en esta. Como anécdota antes de los estrenos se dijo que se habían copiado las obras del autor español de comics como 'El torres' o 'El bosque de los suicidas' y en 'The Veil', igual si se hubieran leído sus comics estas dos producciones hubieran tenido un mejor desarrollo argumentativo. Una película que deberías dejar de ver bajo cualquier excusa sea cual sea y recomendar para que otros hagan lo mismo, ponte un velo e ignórala.


viernes, 1 de abril de 2016

8 FUTURA


'Futura Eight' nace de la curiosidad y de esos ratos muertos saltando de vídeo en vídeo en Youtube. En esta nueva sección daremos a conocer los trailers de películas o cortos que podrían llegar a formarte parte de las futuras programaciones de los mejores y mas reconocidos festivales de genero tanto locales, nacionales como internacionales. Siempre 8 títulos. Solo incluiremos versiones originales sin subtítulos y dejaremos fuera de esta recopilación todas aquellas producciones de gran presupuesto que suelen ser estrenos independientes de las grandes compañías. Todos los redactores del blog iremos actualizando indistintamente esta entrada y descubriendo así para los lectores de Bloodstab todas aquellas películas con alma festivalera que muchas veces pasan desapercibidas para el gran publico. Podréis encontrar en nuestra playlist de Youtube, todo el historial de trailers/teasers añadidos.

Hardcore Henry- Ilya Naishuller - Rusia
Uploaded by: @RafaDeLarge



Terraformars - Takashi Miike - Japón
Uploaded by: @Spielbergmovies



Pelé - Jeff Zimbalist, Michael Zimbalist - Estados Unidos
Uploaded by: @marckwire21



Hush - Mike Flanagan - Estados Unidos
Uploaded by: @Naismortis



Queen of Spades: The Dark Rite - Rusia
Uploaded by: @ClockworkAlex



The Phone - Kim Bong-Joo - Corea del Sur
Uploaded by: @Neo_Chano



Zero Days - Alex Gibney - Estados Unidos
Uploaded by: @banetes



Final Fantasy Kingslave - Takeshi Nozue - Japón
Uploaded by: @Steiner65

domingo, 20 de marzo de 2016

REMEMBER


Remember - Atom Egoyam - Canadá
7/10

Hay promesas que son fáciles de cumplir y promesas que son casi imposibles de llevar a termino, 'Remember' no cuenta la historia de una de estas promesas. Zev Gutman es un superviviente del holocausto nazi que pasa sus últimos días en una residencia de ancianos, su mujer ha fallecido recientemente y esto agrava cada vez más el alzhéimer que padece. Todas las mañanas Zev se despierta desorientado preguntando por su esposa, su único amigo Max Rosembaun, otro superviviente que vive sus últimos días postrado en una silla de ruedas,  le recuerda que ha llegado el momento de cumplir la promesa que le hizo a su difunta esposa. Aquí empieza la odisea de Zev Gutman, esta promesa no es otra sino la de acabar con uno de los jefes del campo de concentración que exterminó a su familia. Rudy Kurtlander viajó para ocultarse en los Estados Unidos tras acabar la guerra huyendo de sus crímenes e intentando comenzar una nueva vida pero las pesquisas de Max, que ha dedicado su vida a cazar nazis huidos, hace que aparentemente su localización sea descubierta. Ahora es el turno de Zev para hacer justicia por sus crímenes pasados. ¿Cómo puede un anciano con alzhéimer cumplir semejante promesa? Pues de esto trata esta película durante sus cortos 94 minutos de duración. Una misión donde se irá encontrando con personajes muy diferentes y donde el método de investigación está en la mente de una persona aquejada por el alzheimer que a cada momento parece más y más difícil de realizar. 'Remember' es una pequeña joya en el panorama del cine de  hoy, casi parece que estemos ante una película de Hitchock por el suspense que va desarrollando a lo largo del metraje. Huye de  el melodrama aunque este sea patente durante toda la trama. Sus personajes son consistentes desde el inconmensurable Christopher Plummer en el papel de octogenario protagonista hasta su compañero de geriátrico que le guiará durante parte del viaje, interpretado por Martin Landau, también encontraremos secundarios como Dean Norris, conocido por ser el cuñado de Walter White en 'Breaking Bad', Jurgen Prochnov y Bruno Gantz de entre los más destacados. En algunos momentos 'Remember' tiene elementos de 'Memento', nos la recuerda cuando vemos a su protagonista usando el recurso de escribir en su cuerpo información muy importante para poder continuar con la  investigación que le aclare el paradero de Kurtlander. Este es el único paralelismo ya que la narración de esta película es menos compleja y más lineal que el film de Nolan. Lo mas criticable es la torpe fotografía que tiene la película y que le da un  aire de telefilm de la hora de comer que no se merece. 'Remember' Una película que puedes ser interpretada como una metáfora de la pérdida de memoria que la sociedad sufre en nuestro tiempo.

lunes, 7 de marzo de 2016

HIDDEN


Hidden - Matt Duffer, Ross Duffer - Estados Unidos
7/10

Últimamente al género catastrofista le da por los apocalipsis, no paramos de ver películas donde la civilización ha quedado reducida a un montón de cenizas o la humanidad ha sido diezmada por una plaga o incluso ambas desgracias se abaten a la vez sobre nuestra desdichada existencia. Como humanos que somos tendemos a intentar sobrevivir a cualquier precio, las variantes son muchas en el género cinematográfico, podemos vivir de lo que saqueemos como haría un Road Warrior, vivir en pequeños grupos viajeros y salir por pies a la menor señal de peligro como harían en 28 días después... Las variantes siempre serán ilimitadas. En esta ocasión vamos a centrarnos en la supervivencia bajo la tierra. Un buen refugio muchas veces es la única manera de sobrevivir aunque no sea la más divertida. En 'Hidden' nos encontramos ante la mísera vida de una niña que vive con sus padres en un pequeño refugio que les provee de lo más necesario para su subsistencia. Se ocultan de unos seres a los que llaman los respiradores, todo nos da a pensar que lo que hay ahí arriba ya no es humano. En los 300 días que llevan viviendo en esas condiciones han puesto una serie de reglas para no ser localizados por esos seres que ahora pueblan el lugar en el que ellos vivían, claro que es mucho tiempo y en cualquier momento puede todo venirse abajo. Una rata será el detonante de los acontecimientos de los que seremos testigos. 'Hidden' tiene dos partes muy claras, la primera es donde nos cuentan como viven estos supervivientes, con los flashback vamos conociendo detalles, no muchos, de lo que ocurrió el fatídico día en el que se encerraron. La protagonista es la niña que poco a poco va creciendo en ese entorno claustrofóbico, sus padres pese a estas duras condiciones tratan de mantener un poco de esperanza y optimismo delante de ella aunque solo sea para aparentar y no hundirse en la depresión. Hay que destacar que pese a lo que podría parecer una primera parte aburrida los flashback hacen que la historia tenga ese tono humano que llegue a meternos dentro de ella sin aburrirnos en ningún momento. La segunda parte viene dada a raíz de la desafortunada intervención de una rata que pone en peligro la cotidianidad de la vida en el refugio. Ahora la acción toma protagonismo y las medidas desesperadas por poder sobrevivir será hasta el final de la cinta lo más destacable. Es muy importante que para poder disfrutar de esta película te mantengas a salvo de los spoilers que moran la superficie, así que enciérrate en un bunker hasta que puedas verla y mantén una distancia de seguridad con esas criaturas ya que el desenlace es la base de esta película. En el reparto encontramos a un muy solido Alex Skarsgard al que vimos en 'Generation Kill' o seguro que lo recuerdas mejor de 'True Blood' haciendo de vampiro Eric, a Andrea Riseborough que fue compañera de reparto en 'Oblivion' y a Emily Alyn Lind que interpreta a la niña Zoe y que con sus escasos 15 años hace una interpretación que en mi opinión lo borda y la hace destacar sobre el resto. Una película que pese a tratar un tema que puede parecer siempre muy trillado el equipo formado por los  hermanos Duffer  saben encargarse muy bien de llevar a buen puerto la historia. Buena fotografía y una factura muy digna sin necesitar de un presupuesto elevado y con una duración de hora y media que es perfecta para la historia que se nos cuenta. Que la disfrutéis y recordar huir del spoiler como si de un virus se tratase.

sábado, 5 de marzo de 2016

HAEMOO


 Haemoo - Shim Sung-bo - Corea del Sur
7/10


 El cine coreano no deja de sorprendernos cada vez que nos sentamos para ver alguna de una de sus producciones, una larga lista de metrajes de éxito pueden dar testimonio de ello: 'The Yellow Sea'; la visión de las dos coreas, 'I saw the Devil'; el thriller llevado al límite de todo, 'The Thieves'; su 'Ocean´s Eleven' o 'Memories of Murder'; que muchos deberían ver antes que 'True Detective'. Shim Sung-bo, que fue coescritor de la maravillosa 'Memories of Murder', en su primera película se desenvuelve como pez en el agua y nunca mejor dicho por que nos presenta una película donde la tripulación de un pequeño pesquero es la protagonista de la historia. Corren duros tiempos para los pescadores de un pequeño pueblo donde la crisis económica les azota como un temporal. Nos situamos 1998 y lo que empezamos a ver podría llevarnos a pensar que estamos ante una película del alguna versión coreana de Ken Loach pero nada más lejos por que si una gran virtud tiene esta película es la de sorprendernos a cada minuto que pasa. El capitán Kang Chul-joo del pesquero Jeonjinho sufre los rigores de esta crisis que envuelve al país y del que mas tarde sería rescatado por el fondo económico internacional, su barco hace aguas en sentido literal y necesita  dinero para su reparación  pero su mujer se ha gastado todo en un restaurante que no anda mucho mejor que su pesquero. Kang acude a un marrullero prestamista que le ofrece una manera de traficar para obtener el dinero que tanto necesita, la mercancía que le ofrece no son ni relojes ni drogas si no inmigrantes ilegales provenientes de china. Kang aceptará esta forma aparentemente fácil de conseguir ese salvavidas  económico pero si algo hemos sabemos es que hasta el plan mas sencillo se puede hundir en pocos minutos cuando una vez en aguas internacionales una patrullera de la policía se aproxima a ellos para una inspección…



 Llegado a este punto la película da un giro radical en todo su sentido, olvidémonos de Ken Loach y de cualquier película costumbrista la trama se desarrolla ahora por otros cauces que nada tienen que ver con su comienzo. Este es el primero de los bandazos que nos llevan de un extremo a otro de la película. Ahora ya nos adentramos en la historia para ir descubriendo como se van transformando nuestros protagonistas, a destacar la figura del capitán Kang tan preocupado por su barco y su tripulación e interpretado magistralmente por el actor Kim Yoon-Seok, del que me declaro fan absoluto, nos da la visión de hasta que punto puede una persona cruzar la barrera de lo racional a lo irracional ante las circunstancias más rocambolescas. Su preocupación por su nave y sus hombres le hará tomar medidas mas allá de la cordura. Algo tan presente y protagonista en la historia como los mismos personajes es el barco, un lugar al que poco a poco iremos descubriendo tan sofocante y agobiante que hace que necesitemos que se abra una escotilla y nos deje tomar algo de ese olor a mar y a salitre que impregna toda la película. El director sabe mover la cámara y darle ese tono lúgubre con el que hacernos poner en la piel de esos desgraciados seres humanos con los que se trafica. Esta trama desafortunadamente no proviene de la imaginación de un guionista, la historia fue adaptada de los espeluznantes sucesos ocurridos en el 2001 ocurridos en las costas coreanas. En definitiva una película mas que solida, que no puedes dejar de ver y que no te dejará indiferente en ningún momento. Maestría tras y delante de la cámara en todos los sentidos durante las casi dos horas de duración que tiene sin llegar nunca de asombrarnos ni decaer. Estamos ante una prueba palpable de que todavía se hace buen cine en algunos lugares del mundo lejos de trilladas historias con finales predecibles o del cine palomitero que nos invade cada mes.